UMSNH, paciencia ante el hartazgo…

ACG

Morelia/Julieta Coria

Los bostezos eran evidentes en la reunión entre los jefes de grupos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, esta mañana con el Rector Medarno Serna González y, es que a varios minutos de retrasada la reunión, los jóvenes empezaban a inquietarse, sin embargo permanecían a la espera, el tema es importante; el conflicto de la Universidad, hoy se retoma.

Un grupo de estudiantes, de al menos cien personas, se dieron cita en el  Nodo de Educación a Distancia, de la misma Universidad, todos de la Escuela de Leyes, esperaron la llegada del Rector, con paciencia, permanecen atentos, algunos toman apuntes, otros platican y la mayoría atiende sus teléfonos.

A Prisa llegó el Rector, y a paso apresurado busca su lugar frente a los asistentes, la reunión está por comenzar. Para empezar agradece y saluda a quien hoy lo acompañan, el secretario General de la UMSNH, Salvador García Espinosa, así como por el subdirector de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, por ejemplo. A los nicolaitas, claro.

«Hoy venimos a  escuchar la problemática que se vive en la Universidad, se trata de tener diálogo y compartir información para encontrar una solución» señala sentado frente a todos, poco sonriente, se le nota cansado.

El rector continuo con su inexpresivo gesto, cede la palabra…

La primera en hablar es una mujer, sentada casi frente a la mesa principal, toma el micrófono y sin levantarse de su lugar pide una solución al conflicto que suma ya 44 días de toma indefinida en la máxima casa de estudios, ¿hasta cuándo nos van a dar una solución? que van a hacer al respecto, si de por si tenemos un deficiente sistema educativo, y ahora sin clases… dice con voz enérgica. El rector toma nota.

-¿Alguien más? dice el Rector.

Enseguida tímidamente un joven levanta la mano y toma el micrófono, de pie, y con un poco de nerviosismo, habló sobre cómo lograr una solución «siento que somos una causa perdida, porque no estamos aprendiendo nada» remarcaba ya con menos timidez, «queremos saber si habrá sanciones» repetía, » es injusto que se ellos tengan el derecho a manifestarse y, nuestro derecho a la Educación, ¿dónde queda?

-¿Alguien más? dice el Rector. Y continúa con sus anotaciones…

En el salón, las manos cada vez empiezan a levantarse con más frecuencia, el silencio ha cesado, todos empiezan a opinar a hablar, la timidez se desvanecía conforme pasaba el tiempo, sin embargo lo que no cambiaba eran las peticiones, todos tenían algo en común…¡”queremos una solución”! ¡”Estamos hartos” expresan los rostros de los ahí presentes, algunos con el micrófono en mano, otros más entre ellos, “que nos diga pues, qué harán” o el “no está diciendo nada” se escuchaban los comentarios entre algunos asistentes ya molestos.

Los estudiantes nos dejaban de llegar, de pronto el salón estaba completamente lleno, por los ‘nicolaitas’. El rector escuchaba sus peticiones, los discursos eran similares: pedían acciones oportunas, pedían acciones concretas en contra de los paristas, se decían cansados del diálogo, exigían la intervención del gobernador, y, de pronto la pregunta del millón; ¿se puede perder el ciclo escolar? Dijo una Roció, una alumna del quinto grado de Derecho.

El Rector con gran seriedad, hace una pausa y toma el micrófono y dice seguro de sí mismo, que el semestre no está en riesgo, sin embargo sólo hay dos vías para la solución; el dialogo y la vía legal, pero hay que tener paciencia repetía. La primera acción la seguiremos haciendo hasta logra acuerdo, la segunda está por concluir y ya compete a otras instancias, repetía.

Pero con seguridad “les digo, no soy un rector omiso” vamos a actuar, pero lo que no se discute son los lugares para ingresar a la Máxima Casa de Estudios, no hay espacios suficientes, y no vamos a ceder, repetía ya en tres ocasiones.

Al final antes los cientos de cuestionamientos que esta mañana escuchó el Rector por los jóvenes nicolaitas ‘hartos’ de la situación’ como se dijeron, la pregunta que todos hicieron de ¿Qué van a hacer al respecto? y ¿hasta cuándo nos van a dar solución? no hubo respuesta, sólo “un paciencia, paciencia…”.