Editorial: Normalistas, peor que el crimen

Morelia/Samuel Ponce

1.- El Gobierno del estado se encuentra nuevamente en jaque y esta vez no es por el crimen organizado, sino por los normalistas que exigen plazas automáticas y al no obtenerlas inicio una escalada de masiva “retenciones” de vehículos y gradual bloqueos y quemas de los mismos; sin embargo, en varias de esas acciones la policía ha actuado y aprehendido a decenas de ellos y para lograr su liberación las agudizan hasta obtenerla, aunque parcialmente.

2.- Los últimos días han sido así, pero con el ingrediente de la reacción de las empresas de autobuses de pasajeros que han paralizado su servicio por “actividades hostiles” en las carreteras. El gobierno estatal mide actuar de tajo y opta por un diálogo que es de sordos, pero también empieza a evidenciar que en realidad no tiene la capacidad para implementar exitosamente un operativo que impida más bloqueos, “retenciones” y quemas e vehículos.

3.- Luego, entonces, la parte gubernamental tiene acotadas sus líneas a seguir ante el conflicto normalista y no es más que ceder a las demandas de los normalistas o seguir administrando el caso, como lo ha venido haciendo en forma desesperante, pero por igual tiene la alternativa de ir concientizando a la sociedad de que ha llegado la hora de poner un hasta aquí y con el respaldo federal dar in golpe de timón.