Morelia/ Samuel Ponce Morales
1.- La desaparición –y posterior hallazgo de su cuerpo sin vida- de un párroco de Puruándiro, no solo ha puesto con mayor énfasis el tema de la inseguridad en territorio michoacano, sino que por una de las líneas de investigación, la posibilidad de que se trate de un caso de pederastia; hasta el momento, ninguna hipótesis ha sido descartada.
2.- Sin embargo, ya la jerarquía de la Iglesia Católica, en forma vertical y horizontal, ha impugnado a los medios de comunicación que han publicado la línea citada, no importa que sea en base a una apreciación oficial, y demanda sin más dejar de manchar el nombre de uno de sus más modestos integrantes.
3.- Aun así, en el caso de los hombres de sotana todo es posible, desde que el párroco haya sido levantado y asesinado por el crimen organizado o que se trate de un asunto relacionado con cuestiones de carácter sexual, pasando por otras posibilidades. Y es que los antecedentes nos indican que nada es imposible.





