Morelia/Sandra Soraya Castro
En noviembre del año pasado un vendedor de antigüedades que se había sido sacerdote fue asesinado en pleno centro de Morelia.
El padre Alfredo como aún era llamado por todos sus conocidos fue localizado en el interior de su hogar en la calle Sánchez de Tagle con signos de ahorcamiento.
En tanto en el 2013 se reportó desaparecido, sin que se volviera a saber de él, al sacerdote Santiago Álvarez, de la Diócesis de Zamora, dedicado a la promoción de vocaciones sacerdotales en las familias y en los ambientes juveniles.
Según la información difundida por las autoridades religiosas, el padre Santiago desapareció el 27 diciembre de ese año cuando se dirigía en automóvil desde la comunidad de Jacona hasta Paredones, cerca de la ciudad de Jiquilpan.
“Al tomar el camino que conduce a su pueblo, hizo una llamada telefónica hacia las 9:00 P.M. a una hermana (religiosa), pero nunca llegó a su casa, donde los esperaban sus papás y sus hermanos”, detalló la Diócesis de Zamora en aquel entonces.





