Morelia/Sandra Soraya Castro
El 29 de agosto, integrantes de la Coordinadora de Universitarios en Lucha y del Movimiento de Aspirantes y Rechazados (MAR) se apoderaron del complejo de Ciudad Universitaria así como del resto de los anexos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).
Lo anterior como medida de presión para que les fueran otorgados más de mil espacios en escuelas y facultades.
El secuestro universitario afecto a 55 mil estudiantes y más de 3 mil académicos quienes sin embargo intentaron seguir trabajando en espacios alternos que incluyeron partes, jardines, plazas e incluso el parque zoológico.
Los días pasaron
El rector Medardo Serna anuncio la suspensión de apoyos y prerrogativas para las casas de estudiante y albergues que apoyaban la toma.
Sin embargo el hecho no hizo flaquear a los manifestantes quienes se mantuvieron en poder de toda la infraestructura universitaria.
Otro intento
El mismo rector descartó el uso de la fuerza puebla para la recuperación de CU y las escuelas y facultades tomadas.
Señaló que siempre y de forma permanente se apelaría al dialogo y gracias a ello se logro el pasado 13 de septiembre la liberación de todas las facultades y escuelas del área de ciencias de la salud así como de Derecho y escuelas preparatorias.
Sin embargo, la liberación apenas duro unos días. Antes de que se regularizaran las clases en estos espacios volvieron a ser tomados.
El papel hasta entonces pasivo de los estudiantes regulares se modificó. Estudiantes de medicina recuperaron la institución.
Jóvenes de Odontología intentaron hacer lo mismo, aunque ya sin éxito.





