Morelia/Sandra Soraya Castro
Presuntos secuestradores se enfrentaron la madrugada de este miércoles con elementos de la policía estatal.
Se trató de por lo menos dos tiroteos y una persecución que abarco algunas de las avenidas más importantes y transitadas de la capital michoacana.
Cuernos de chivo y otras armas de grueso calibre fueron usadas durante el intercambio de balas en donde de acuerdo al saldo, si hubo vencedor.
Un muerto y tres lesionados, dos vehículos asegurados, un rifle confiscado y ningún presunto delincuente detenido fue el resultado final.
Una llamada anónima alertó a las autoridades sobre el secuestro de dos jóvenes que eran trasladados por sus captores a bordo de una camioneta tipo Cherokee.
Esto movilizo a las autoridades quienes localizaron la mencionada unidad en la esquina que forman el Blv. Sansón Flores y la calle Manuel Pérez Coronado.
Ahí, los presuntos secuestradores abrieron fuego contra los uniformados e iniciaron la huida rumbo a la calle Artilleros del 47.
La persecución por parte de los agentes federales hizo que los presuntos maleantes bajaran de la unidad a los dos jóvenes secuestrados a quienes les dispararon antes de reiniciar su escape.
En el lugar de los hechos perdió la vida un joven, aún no identificado de 25 años de edad y otro de 18 resulto gravemente lesionado.
La persecución siguió y en la avenida Ventura Puente, esquina con Solidaridad la camioneta dipo Cherokee y un vehículo Cambry fueron interceptados por agentes policiacos quienes fueron atacados con armas largas iniciándose un nuevo enfrentamiento.
Los hechos ocasionaron que dos agentes resultaran lesionados mientras que los maleantes huyeron a bordo del auto compacto y dejaron abandonada la camioneta que previamente habían chocado contra el muro de contención del río.
La peliculesca persecución siguió por Avenida Ventura Puente y Acueducto y al llegar a la Plaza Villalongín, los presuntos implicados deciden huir a pie.
Abandonan la unidad y se pierden entre calles de la zona sin que las autoridades logren dar con su paradero.
Durante ocho horas, personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) realizaron las actuaciones de ley.





