Editorial: Y, todo bien…

Desde días antes del emblemático 15 de septiembre, más que otras organizaciones sindicales y sociales, el llamados magisterio democrático y los normalistas habían aminorado radicalmente sus manifestaciones, aunque, por supuesto, no, no se sabe exactamente los acuerdos a los que llegaron con las autoridades para ceder desde el desalojo de la plaza Melchor Ocampo hasta hacer un enorme receso en la retención e incendio de vehículos.

Por eso, más el blindaje policiaco, la presencia musical de la banda El Recodo y la respuesta casi satisfactoria que se dio a los familiares y a las víctimas del atentado terrorista de hace ocho años, no hubo problema para el homenaje luctuoso de ese  fatídico15 de septiembre, ni para llenar el centro histórico en la Noche del Grito, menos para recrearse con el tradicional desfile del 16 y mucho menos para entorpecer el republicano acto de la entrega del informe del primer año de trabajo del gobernador Silvano Aureoles Conejo.