Morelia/Sandra Soraya Castro
Después de diez días, finalmente este viernes 300 niños que estudian en la escuela “Vicente Guerrero” de la Nueva Jerusalén pudieron tomar clases.
El pasado 30 de agosto un grupo de fanáticos religiosos de la comunidad que se opone a la educación laica tomo la institución y bloqueo el camino y los cuatro caminos de acceso para impedir que los niños pudieran acercarse a la institución educativa.
Su reclamo: que los maestros fueran sustituidos por religiosos de la congregación; que los planes de estudios oficiales fueran cambiados por los que dictaba su líder espiritual y que se anulara cualquier honor a símbolos patrios.
El conflicto llego a tensarse tanto que se temió por momentos por un enfrentamiento entre los radicales y padres de familia.
El conflicto se acentuó debido a que los manifestantes bloquearon también el camino a la comunidad de La Injertada, impidiendo con esto la actividad comercial hacía el lugar.
El plantón que se mantuvo durante diez días en los acceso a la escuela y caminos estaba compuesto hasta por 200 personas, la mayoría mujeres y hombres de la tercera edad.
Adicionalmente otro grupo de hombres se mantuvo rodeando la zona a fin de evitar un posible desalojo.
Mediante los altavoces del pueblo se invitaba a los radicales a nutrir el plantón.
Incluso la Secretaria de Educación en el Estado, Silvia Figueroa Zamudio se desmarco del conflicto y señalo que se trataba de un asunto más que educativo de tipo religioso.
En la escuela Vicente Guerrero toman clases más de 300 niños de pre escolar, primaria y tele secundaria.





