Cinco años de la 4T criolla: Manotazos, pasarelas y el mapa fracturado

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*Michoacán: El discurso guinda, entre la objetividad y la lisonja perfecta

Apuntes del Quinquenio |

Columna Acueducto | Samuel Ponce Morales

El balance a cinco años de la administración de Alfredo Ramírez Bedolla dibuja un Michoacán de profundos contrastes institucionales. Su gestión destaca por el saneamiento de las arcas públicas y una histórica inversión en obras sin contratar deuda bancaria. Sin embargo, el sometimiento de los contrapesos locales y una delincuencia organizada indomable empañan el legado de la llamada Cuarta Transformación criolla. La pax romana del presupuesto choca diariamente con la terca realidad de las extorsiones y el fuego en las carreteras.

El pilar de la caja: Finanzas y mitos | A cinco años de distancia, la administración de Alfredo Ramírez Bedolla presume banderas legítimas en el terreno de las arcas públicas locales. El saneamiento financiero operado por Luis Navarro García logró domar el boquete presupuestal que históricamente asfixiaba los cierres de año. La implementación constitucional de la máxima «No Más Deuda» sepultó los créditos bancarios tradicionales a largo plazo en la entidad. Además, el pago puntual y completo de las quincenas magisteriales devolvió una calma administrativa largamente anhelada en las escuelas.

Sin embargo, el discurso oficial de la federalización de la nómina educativa terminó por convertirse en una dolorosa letra muerta estatal. Aquella promesa estrella de campaña fue sepultada por la propia federación al catalogar el traslado formal como un trámite innecesario. Lo mismo ocurrió con la prometida mudanza de las oficinas nacionales del IMSS, que jamás llegaron a instalarse en Morelia. El control de daños obligó a cambiar burocracia por promesas de hospitales regionales que apenas avanzan en el terreno físico.

La caja de cristal de la inversión multianual | Si un tema requiere cirugía fina al cierre de este quinquenio, es el modelo financiero que Ramírez Bedolla dejará como herencia. Presentada como la panacea para construir sin endeudar a las próximas generaciones, esta herramienta es el verdadero motor detrás de las macroobras. El truco técnico consistió en comprometer los flujos de ingresos propios del estado a mediano plazo, amarrando el dinero de los impuestos. Las cúpulas empresariales y las constructoras locales aplaudieron la medida porque les garantizó contratos blindados y liquidez en un entorno complejo.

Ningún banco puede reclamar que Michoacán pidió un préstamo formal para levantar las macroobras urbanas visibles de Morelia y Uruapan. Luis Navarro García operó esta genialidad contable estirando la liga de la recaudación digital hasta su límite para fondear los proyectos. Sin embargo, esta brillantez financiera reserva información que la oposición y los comités ciudadanos de transparencia vigilan con recelo. Y es que el Congreso del Estado de Michoacán —actuando como la oficialía de partes del mandatario— aprobó estos paquetes de inversión bajo un esquema de «paquete cerrado».

Los contratos de las obras más costosas del sexenio fueron clasificados bajo reserva de información por motivos de seguridad institucional y estrategia. Al comprometer las participaciones fiscales futuras hasta el año 2027, el bedollismo le quitó margen de maniobra financiera a la próxima administración. El gobernante entrante recibirá unas arcas sin deuda bancaria tradicional, pero con los ingresos propios del estado totalmente etiquetados para pagar. El modelo multianual funcionó para edificar el legado físico del gobernador, pero en contraparte deja un cheque en blanco firmado.

Cemento urbano contra la emergencia hídrica | El legado de cantera y concreto se concentró de manera prioritaria en los municipios de Morelia y de Uruapan. La red vial multianual, que rehabilitó cerca de dos mil kilómetros de caminos estatales, es la obra pública sin peros. En contraste, los millonarios sistemas de teleféricos y el proyecto del Morebús dividen las opiniones de los expertos en urbanismo. Se privilegió la espectacularidad visual del cemento por encima de las urgencias ambientales y de la tecnificación del campo michoacano.

Las grandes obras indispensables que requería el estado en materia de rescate hídrico simplemente se quedaron en el olvido institucional. El agónico Lago de Pátzcuaro y la cuenca de Cuitzeo recibieron únicamente paliativos financieros ante la peor sequía de la década. En regiones productivas como la Tierra Caliente o la Costa, la inversión en infraestructura productiva y hospitalaria caminó a cuentagotas. El desequilibrio presupuestal entre las grandes ciudades y el interior rural acentúa las históricas desigualdades de nuestra accidentada geografía.

El mapa de la sangre y las promesas rotas | El verdadero talón de Aquiles del bedollismo sigue siendo la pacificación de un territorio fragmentado por la delincuencia organizada. A pesar del discurso de la baja estadística en homicidios dolosos, la extorsión agrícola dicta las reglas del mercado diario. Los limoneros de Apatzingán y los aguacateros de Uruapan padecen el cobro de piso ante la mirada impotente del estado. La estrategia del Plan Michoacán por la Paz no ha logrado desmantelar el poder económico de los grupos delictivos.

La violencia de alto impacto político cobró la vida de figuras clave que desnudaron la vulnerabilidad institucional del ejecutivo. Las ejecuciones del fundador de las autodefensas Hipólito Mora y del alcalde independiente de Uruapan Carlos Manzo marcaron al sexenio. A estas muertes se suman los homicidios de los presidentes municipales de Cotija, Churumuco, Aguililla y del líder citrícola Bernardo Bravo. El costo social incluye el desplazamiento forzado de comunidades rurales y la veda permanente de las alertas de viaje internacionales.

La persecución contra los defensores de los bosques y líderes sociales comunitarios mancha de forma crítica este periodo gubernamental. Los asesinatos de activistas como Alfredo Cisneros en Sicuicho y Eustaquio Alcalá en la sierra nahua permanecen bajo total impunidad. A la lista de agravios se suma la desaparición no resuelta del abogado Ricardo Lagunes y del líder comunero Antonio Díaz. Defender el agua, la madera o el territorio indígena en Michoacán sigue representando una sentencia de muerte para los ciudadanos.

El ajedrez del gabinete: Los aciertos y los intocables | En el examen de los hombres y mujeres que operan el aparato estatal, la asimetría de resultados es evidente. Luis Navarro García se consagra como el mejor funcionario del gabinete por su impecable conducción presupuestal y orden contable. Junto a él destaca Roberto Monroy García en Turismo, logrando romper récords de afluencia y desvincular la cultura de la violencia. Completa la terna varonil de avanzada el secretario de Medio Ambiente Alejandro Méndez López, firme en su encargo institucional.

Del lado femenino, la estabilidad y contención de crisis tuvieron nombres que hoy buscan el relevo en la sucesión. Gabriela Molina Aguilar es reconocida por domar la Secretaría de Educación mediante la bancarización que acotó a las tribus sindicales. Gladyz Butanda Macías destacó al estructurar técnicamente el plan multianual y los proyectos de movilidad masiva desde la Sedum. Ambas funcionarias, junto a la diputada Giulianna Bugarini Torres, forman parte del bloque compacto que consolidó las agendas del ejecutivo.

Las sombras del gabinete: escándalos y destituciones | El talón de Aquiles burocrático se concentró en la parálisis de áreas críticas y sonados escándalos de corrupción interna. La cuota del Partido del Trabajo (PT) con Brenda Fraga Gutiérrez en Migrantes terminó en un vergonzoso cese por moches salariales. Rosendo Caro Gómez fue echado de la Comisión Forestal tras una parálisis operativa ante los peores incendios del estado. La exsecretaria Yarabí Ávila González dejó Educación para saltar a la Rectoría de la Universidad Michoacana, fracturando su alianza con el palacio.

La inestabilidad en la Secretaría de Seguridad Pública desnudó la falta de rumbo técnico en la contención del crimen. El general José Alfredo Ortega Reyes fue destituido tras una inédita rebelión de los propios policías de la Guardia Civil. Su relevo civil, Juan Carlos Oseguera, duró poco en el cargo al ser removido fulminantemente por crisis violentas. La llegada de José Antonio Cruz Medina significó una intervención operativa directa del gobierno federal conducida por Omar García Harfuch.

Manotazos, aliados y la guerra por la corona | Fiel al guion centralista de la llamada Cuarta Transformación, Ramírez Bedolla aplicó el manotazo para someter los contrapesos locales. La homologación express de la Reforma al Poder Judicial descabezó a magistraciones independientes para abrir paso al voto popular directo. En el Congreso del Estado, el bloque oficialista operó como una aceitada oficialía de partes que procesó iniciativas sin grandes debates. Los órganos autónomos de transparencia y anticorrupción sufrieron la asfixia presupuestal y la desaparición formal bajo la bandera de la austeridad.

La reciente sacudida al interior de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) encendió las alarmas del relevo político. La rectora Yarabí Ávila González rompió la alianza con el mandatario tras denunciar una asfixia financiera operada desde Casa Michoacán. El gobernador activó entonces a sus aliados estratégicos en el legislativo para acorralar a la nicolaita mediante juicios políticos. El diputado Baltazar Gaona García y el líder del SUEUM Eduardo Tena Flores fungen como los arietes perfectos de esta embestida institucional.

La sucesión gubernamental ha provocado una fractura interna en las filas de Morena que amenaza con descarrilar el cierre del sexenio. El desfondamiento de los perfiles impulsados por la oficina del gobernador, como Carlos Torres Piña, aceleró los movimientos políticos. Las renuncias anticipadas de las funcionarias Gabriela Molina y Gladyz Butanda para buscar las encuestas oscilaron la estabilidad esperada de tareas institucionales. El bloque dominante encabezado por el senador Raúl Morón Orozco ensancha una grieta interna que parece ya del todo irreconciliable.

El espejo de la historia estatal | Al contrastar estos cinco años con el pasado inmediato de la entidad, Ramírez Bedolla ofrece mejores cuentas en la administración general. Supera con creces el desastre financiero heredado por Silvano Aureoles Conejo y la parálisis estéril del interinato plano de Salvador Jara Guerrero. Asimismo, mantiene una conducción civil institucional que dista del colapso social y las infiltraciones delictivas del periodo de Fausto Vallejo Figueroa. El orden presupuestal coloca técnicamente al actual mandatario un peldaño arriba en materia de la contabilidad gubernamental de la entidad.

Sin embargo, frente a los exgobernadores Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel, el actual titular carece de legitimidad social profunda. Aquellas administraciones mantuvieron una mayor operación política con las bases y canales abiertos de comunicación con los movimientos civiles disidentes. En el espejo del priista Víctor Manuel Tinoco Rubí, el bedollismo pierde de forma contundente en materia de control territorial. Tinoco Rubí entregó un estado con carreteras libres de bloqueos, un tejido social intacto y una delincuencia acotada al orden común.

Las recurrentes jornadas de narcobloqueos e incendios de vehículos comerciales quedarán registradas como el sello violento de esta administración estatal. Los ataques sincronizados de agosto de 2026 en doce municipios evidenciaron que la pretendida presencia institucional es superficial y condicionada. El uso de tácticas de terror urbano, por parte de los cárteles, aislaron económicamente a regiones enteras del interior michoacano. Al final del día, el balance combina finanzas sanas y macroobras urbanas con una dolorosa y persistente crisis de paz social.

Colofón

Al final del día, Alfredo Ramírez Bedolla entregará un Michoacán cuadriculado por la disciplina contable pero deshilachado por el temor. Las cuentas de sus finanzas podrán brillar y con razón en los discursos oficiales, pero las carreteras siguen perteneciendo a los señores de la sombra. El juicio de la historia será implacable: se gobernó para la numeralia del poder, no encontrando la fórmula para dar seguridad a sus todavía gobernados.

CANTERA

EL ENGRUDO DEL CASO MANZO | A pesar de la inusual rapidez operativa que ha logrado la captura de 32 implicados en el caso de Carlos Manzo, incluyendo a presuntos autores intelectuales y operadores logísticos, el proceso judicial se mantiene lento y hermético debido a constantes prórrogas de las defensas y fricciones como la exigencia de entregar los celulares de la víctima. Paralelamente, el ámbito político se encuentra totalmente entrampado por la desconfianza institucional y las pugnas de poder, lo que llevó a la alcaldesa Grecia Quiroz García a solicitar formalmente que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga por completo la investigación ante el riesgo de filtraciones locales.

CANTERITA

Toc, toc… Institucionalmente el alcalde de Zamora, Carlos Alberto Soto Delgado, se ha portado a la altura de un hombre de Estado, pero ideológicamente un tránsfuga, aunque para los panistas ya es un traidor y si se va con los morenistas lo verán como un converso más, un redimido más.

GOTEO

Michoacán 2027: Un IEM sin brújula propia; Un Gobierno de Michoacán sin frenos; un poder fático a la caza; un Morena envalentonado; y, una oposición vacilante…