Benjamín Álvarez
Morelia, Michoacán.- El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que el gobierno estatal no participó en el despido de 109 policías municipales de Uruapan y rechazó que exista alguna instrucción emitida por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública para separar a los elementos.
El mandatario estatal sostuvo que las policías municipales dependen laboralmente de los ayuntamientos y que ninguna autoridad estatal o federal tiene atribuciones para ordenar bajas dentro de esas corporaciones.
«Eso es totalmente falso, eso es una mentira», expresó.
Ramírez Bedolla señaló que la administración estatal únicamente participa en procesos de certificación y evaluación cuando los municipios solicitan los servicios correspondientes.
Explicó que Uruapan no pidió durante 2026 evaluaciones de permanencia para los policías que ya formaban parte de la corporación.
«Lo que inferimos o lo que está claro es que estos 109 policías despedidos no fue por motivo del C3», afirmó.
El gobernador detalló que los únicos procesos realizados fueron para aspirantes de nuevo ingreso, con 70 personas evaluadas, de las cuales 31 aprobaron y 39 no acreditaron.
Indicó que la salida de 109 agentes representa una disminución importante en la fuerza policial del municipio.
«Tenemos una situación delicada porque se despidió prácticamente a una tercera parte del estado de fuerza en Uruapan», señaló.
Ramírez Bedolla pidió al Ayuntamiento encabezado por Grecia Quiroz explicar las razones de los despidos y mantener información precisa sobre la situación de la Policía Municipal.
El conflicto surgió luego de que la alcaldesa denunciara presuntas bajas ordenadas desde instancias estatales, versión que fue rechazada por el gobernador durante su conferencia semanal.





