Morelia. Mich. | Agencia ACG.- Desde temprano, la espera comenzó a tomar forma afuera del Banco del Bienestar. Una fila que crece conforme avanzan las horas reúne principalmente a personas adultas mayores que acuden para disponer de los recursos correspondientes a su Pensión del Bienestar.
El movimiento no se limita a quienes permanecen de pie frente a la sucursal. Alrededor de la larga fila se forma una escena cotidiana en la que la paciencia y la solidaridad se hacen presentes de distintas maneras.
Algunos llegan preparados con un banco bajo el brazo para hacer más llevadera la espera; otros encuentran un lugar donde sentarse mientras aguardan su turno. También hay quienes, ante la necesidad de llenar algún documento o realizar un trámite, recurren a la ayuda de otras personas que comparten una pluma o explican algún paso.
La fila también se convierte en un punto de encuentro entre generaciones. Adultos mayores esperan acompañados por familiares, mientras jóvenes llegan para ayudar a sus padres, abuelos o conocidos. Otros simplemente esperan solos, pendientes de que llegue su turno para ingresar.
En medio de la concentración, la música también encuentra su espacio. Músicos se colocan en los alrededores y comienzan a tocar mientras las personas permanecen en la espera, convirtiendo por momentos la fila en una escena distinta a la de una simple jornada bancaria.
Mientras tanto en el banco del Bienestar, la jornada transcurre entre largas filas, bancos improvisados, plumas compartidas, familiares que acompañan y música que rompe por momentos la monotonía de la espera.





