Zitácuaro, Mich. | Agencia ACG.- El Congreso de Michoacán no contempla aplicar de manera anticipada el llamado Plan B a su presupuesto durante 2027, por lo que la actual Legislatura prevé mantener sus recursos con un incremento relacionado con la inflación y dejar a la siguiente Legislatura la decisión sobre posibles ajustes.
El diputado Baltazar Gaona García explicó que la Secretaría de Presupuesto del Gobierno del Estado solicitó al Congreso apegarse al Plan B a partir de enero de 2027. Sin embargo, señaló que en la Junta de Coordinación Política hubo consenso entre las distintas fuerzas parlamentarias para mantener la postura de que la reducción corresponda a la siguiente Legislatura, conforme a los transitorios establecidos en la aprobación del Plan B.
Gaona García indicó que el presupuesto actual del Congreso ronda los mil 200 millones de pesos y que se contempla un incremento aproximado de 4 por ciento por inflación, lo que representaría alrededor de 48 millones de pesos adicionales.
A este monto podría sumarse una cantidad para atender los aproximadamente 120 laudos laborales pendientes que existen en el Poder Legislativo. El diputado señaló que la intención es que estos asuntos puedan quedar acordados o finiquitados antes de que concluya la actual Legislatura, con el objetivo de no trasladar esas obligaciones a la siguiente.
El legislador sostuvo que, por el momento, no existe consenso para reducir el presupuesto del Congreso en 2027, por lo que la siguiente Legislatura tendría que determinar si realiza algún ajuste y en qué momento lo aplicaría.
Sobre las medidas que podrían adoptarse cuando entre en vigor la reducción presupuestal, Gaona mencionó que tendría que revisarse el gasto de los diputados, algunas actividades consideradas no esenciales, condecoraciones, sesiones fuera del recinto y la plantilla laboral.
Explicó que actualmente el Congreso cuenta con entre 400 y 500 trabajadores, mientras que el gasto del Capítulo 1000, correspondiente a servicios personales, se encuentra alrededor de los 600 millones de pesos. Ante una eventual reducción presupuestal, consideró necesario revisar la plantilla e identificar tanto posibles trabajadores sin funciones esenciales como casos de personas que no desempeñen actividades dentro del Congreso.
En cuanto a las 40 plazas cuya distribución había sido planteada anteriormente, el diputado señaló que el proceso se encuentra detenido y aseguró que hasta el momento no se ha aprobado ninguna. Añadió que la propuesta dejó de avanzar ante el escenario generado por el Plan B.
Gaona García también fue cuestionado sobre un posible bono de fin de Legislatura, ante lo cual rechazó que exista una previsión en ese sentido. Señaló que la prioridad debe ser concluir el periodo con finanzas sanas, cuentas claras y condiciones presupuestales para que la próxima Legislatura pueda operar.
El diputado sostuvo que la actual Legislatura no tiene previsto realizar ajustes anticipados y que corresponderá a quienes integren el próximo Congreso decidir si aplican las reducciones en 2027 o posteriormente, de acuerdo con las disposiciones del Plan B.





