Morena Michoacán: discursos, entre la objetividad y la lisonja perfecta
• El escenario político de Morena en Michoacán se ha convertido en una pasarela donde los aspirantes caminan sobre una delgada línea: el terreno que divide a la objetividad de la lisonja perfecta. Mientras algunos intentan construir narrativas basadas en datos duros, realidades locales y soluciones técnicas para el estado, las reglas no escritas del proceso interno parecen empujarlos hacia el aplauso fácil y la adulación coreografiada. En esta contienda, la verdadera moneda de cambio no es siempre la viabilidad de los proyectos, sino la capacidad de cada actor político para modular su voz entre el rigor de la gestión pública y el arte de la sumisión absoluta para asegurar una candidatura, que no es cualquiera…
Columna Acueducto | Samuel Ponce Morales
Si, las cartas están echadas sobre la mesa de la dirigencia nacional y el juego de las palabras ha tomado por asalto las plazas públicas del territorio michoacano, en donde más de una decena de aspirantes buscan afanosamente la bendición del olimpo guinda para suceder al inquilino de Palacio de Gobierno, digo, de Casa Michoacán, en las ya no tan lejanas elecciones del próximo año.
A medio centenar de días del inicio del éxodo de las llamadas asambleas informativas morenistas y las necesarias promesas al viento, la cruenta batalla territorial no solo se mide con la dudosa contabilidad de las casas encuestadoras, sino con el peso específico de los discursos que cada uno de los anteprecandidatos siembra en el ánimo de una militancia expectante.
El ajedrez actual se encuentra fracturado casi por la mitad, dividiendo las lealtades entre el cobijo institucional que emana del aparato del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y la resistencia orgánica que preside el senador de la República con licencia, Raúl Morón Orozco; ciertamente, dos visiones que amenazan con desatar un cisma irreversible, dado que los cimientos están a la vista.
Quien, en la cúspide de las mediciones de este mes de agosto, lucha por la supremacía por la coordinación de la 4T en Michoacán, de manera oscilante con su más cercano compañero partidista y adversario, Carlos Torres Piña, quien articula un discurso eminentemente pragmático, mayoritariamente municipalista, recorriendo más de cuarenta demarcaciones.
El fiscal con licencia no se desgasta en la retórica de la izquierda romántica, sino que prefiere hablar de presupuestos, obras públicas y gobernabilidad en los municipios de las regiones del Bajío y el Valle de Apatzingán, logrando que los liderazgos ejidales y sectoriales vean en su figura al operador eficaz que garantiza la continuidad del desarrollo en la entidad.
Atrás, pero con una experiencia casi envidiable, a la usanza de la vieja guardia, camina Raúl Morón Orozco, quien domina con pasmosa fluidez y armonía el lenguaje clásico del obradorismo fundacional, congregando numéricas asambleas de regiones como Tierra Caliente y la Costa, debido, en parte, a su arraigo entre el magisterio denominado democrático, hoy atomizado, disperso.
El discurso del ex líder sindical, ex diputado local y federal y ex alcalde, es un llamado directo al corazón de la militancia agraviada por el pragmatismo, un canto a la honestidad y a la soberanía de las bases que resuena con fuerza en los rincones donde la izquierda se forjó a base de golpes, logrando no escaso volumen de asistencia acumulada en esta intensa etapa jornada.
EL COTO FEMENINO
En el casillero de las mujeres, Fabiola Alanís Sámano ha levantado la mano con una narrativa impecable de género y derechos sociales que la coloca en un buen sitio en la batalla partidista, convirtiéndose en la carta femenina competitiva para cumplir con las cuotas de paridad que la dirigencia nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) impondrá de manera rigurosa.
La legisladora local con licencia recorre las colonias populares y comunidades rurales para hablar de la erradicación de la violencia y la autonomía económica de las mujeres, un mensaje que sin duda cala hondo en las estructuras vecinales y que le asegura un boleto directo al selecto grupo de los seis perfiles que sobrevivirán al primer gran filtro.
Por su parte, por los senderos de la institucionalidad pura y con los mejores índices de opinión positiva camina la doctora Gabriela Molina Aguilar, quien ha decidido basar su estrategia discursiva en la carta de la honestidad y en los resultados tangibles que dejó su paso por la siempre complicada Secretaría de Educación en el Estado (SEE en la entidad.
El mensaje de Gaby Molina es académico y pulcro, alejado de las descalificaciones y enfocado en demostrar que la alternancia de género en Michoacán debe darse por capacidad probada y no por meras concesiones políticas, ganando terreno especialmente en las comunidades universitarias que rechazan los viejos vicios del acarreo tradicional.
En este mismo bloque gubernamental se despliega Gladyz Butanda Macías, quien sorprendió a propios y extraños con un masivo arranque en la Monumental de Morelia, aunque en demasía cuestionado por la injerencia gubernamental del estado, donde dejó en claro que su discurso representa el relevo generacional y la defensa de una millonaria inversión inyectada en infraestructura urbana.
Butanda Macías trata de asumir el rol de la neutralidad activa, llamando a la concordia y al cese de las hostilidades entre las tribus guindas en pugna, un planteamiento que considera que le está permitiendo sumar simpatías entre aquellos militantes que observan con preocupación la guerra sucia interna.
Fuera de la órbita de los bloques tradicionales del moronismo, pero con el peso de la alianza a cuestas, Ernesto Núñez Aguilar se consolida como el cuarto elemento en discordia, operando desde las siglas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) una narrativa ecologista y sustentable que propone una vía alterna para destrabar el nudo ciego de la contienda interna.
El discurso de Núñez Aguilar se aparta de la mística revolucionaria para hablar del agua, de la reforestación obligatoria y de la economía verde en las regiones agrícolas de la Meseta Purépecha, pretendiendo presentarse ante los ojos de las cúpulas nacionales –de Morena, PT y de su propio instituto político- como el factor de equilibrio y unidad que evitaría una ruptura interna definitiva.
Finalmente, en el sótano de los números masivos, pero en la cúspide de la dignidad discursiva se encuentra la senadora con licencia Reyna Celeste Ascencio Ortega, cuya campaña partidista infiere en las causas más puras de los pueblos indígenas, las juventudes y la diversidad sexual que se resisten a ser utilizadas como simples adornos electorales o como minorías invisibilizadas.
Ascencio Ortega, rumbo a Casa Michoacán, digo, al Palacio de Gobierno, alza la voz sobre todo en la Meseta Purépecha exigiendo piso parejo y transparencia a una dirigencia nacional que suele pecar de centralista, y aunque el frío promedio de las encuestas telefónicas la deje fuera de las y los finalistas, su mensaje queda como un recordatorio de las asignaturas pendientes del movimiento.
El reloj político sigue su marcha inexorable hacia el 10 de noviembre del presente año y el primer filtro metodológico está por consumarse, dejando en el camino los sueños de 5 aspirantes de los 11 formalmente reconocidos para abrir paso a la encuesta definitiva, donde los discursos acumulados en estas cinco decenas de días, se espera, sean sometidos al juicio inapelable de sus compañeros.
Al final del día, la Coordinación Estatal, de la antesala a la candidatura del Gobierno de Michoacán, no se ganará con espectaculares suntuosos ni con aplausos simulados en plazas efímeras, denominadas asambleas informativas, sino con la capacidad real de cicatrizar las heridas de una contienda que ya se percibe sumamente violenta.
En ese sentido, debe más que percibirse que e verdadero reto para el ungido o ungida, como sea, que más allá de las encuestas de preferencia política electoral no será derrotar a una hoy desestimada oposición en las urnas electorales del venidero 2027, sino evitar que el fuego amigo convierta el sueño del segundo piso en un desierto de lealtades rotas, bueno, aún más rotas.
CANTERA
En la entrevista de este lunes, en el programa radiofónico: Los demonios sueltos que también se transmite en los portales: Quadratín, PostData, Sala de Prensa, Primera Plana y Acueducto, el secretario de Gobierno del estado, Raúl Zepeda Villaseñor, a diferencia de otras entrevistas, se mostró maduro, políticamente hablando, más que seguro de sí mismo, sin caer en demasía en provocaciones.
CANTERITA
Toc, toc… Se extraña la estridencia, a veces sin ton ni son, del diputado local, de Morena, Juan Carlos Barragán; dónde andará…
GOTEO
¿Un muerto en el Cereso Mil Cumbres no hace verano?





