Morelia, Michoacán | ACG.- Tras una mesa de diálogo con autoridades estatales, representantes de comunidades indígenas reiteraron su rechazo a la construcción de la Autopista de la Agroexportación Uruapan-Zamora, al asegurar que no permitirán el desarrollo del proyecto en sus territorios.
La reunión se realizó luego de una jornada de manifestaciones en Casa Michoacán. Después de cerca de cinco horas de movilización y diálogo, los comuneros se retiraron del lugar a bordo de autobuses. Como resultado del encuentro, el Gobierno del Estado se comprometió a emitir una respuesta en un plazo de 15 días.
El representante de bienes comunales de Pamatácuaro y sus 13 anexos, Marcelino Martínez Reyes, explicó que la principal inconformidad es que las comunidades nunca fueron consultadas antes de anunciar el proyecto carretero.
Indicó que durante la reunión entregaron un documento respaldado por acuerdos tomados en asambleas comunitarias realizadas los días 1 y 2 de agosto, en el que los pueblos expresan un rechazo total a la obra.
De acuerdo con Martínez Reyes, la autopista afectaría parcelas de cultivo, bosques y pequeñas propiedades de las que dependen decenas de familias.
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Entre las comunidades que, aseguró, resultarían impactadas se encuentran El Cirio, Tata Lázaro, Queréndaro, La Tinaja, Los Pozos, Tengüecho, Cherato, Cheratillo, La Palma y Zacán, además del núcleo agrario de Pamatácuaro. Añadió que muchas familias viven de la producción de maíz y de pequeñas huertas, por lo que una indemnización económica no resolvería la pérdida de sus tierras ni garantizaría su sustento a largo plazo.
La Autopista de la Agroexportación Uruapan-Zamora forma parte del Plan Michoacán, una estrategia de infraestructura impulsada por el Gobierno de México y la administración estatal.
El proyecto fue presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo junto con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quienes han señalado que la vialidad busca fortalecer la conectividad entre las principales regiones agrícolas de Michoacán y agilizar el traslado de mercancías hacia el Bajío y el puerto de Lázaro Cárdenas.
Sin embargo, el vocero sostuvo que la postura de los comuneros es definitiva y que, por ahora, no existe una alternativa para negociar el paso de la vialidad.
Aunque las autoridades plantearon la posibilidad de continuar el diálogo directamente con las comunidades, afirmó que el sentir expresado en las asambleas fue un «no rotundo» al proyecto.
En comunidades como El Cirio, cuyos habitantes aseguran haber permanecido en ese territorio desde hace cerca de cinco siglos, la prioridad es conservar sus tierras y su forma de vida.
Los representantes señalaron que esperarán la respuesta comprometida por el Gobierno del Estado; sin embargo, reiteraron que mantendrán su oposición mientras no se respete la decisión de los pueblos.





