Morena Michoacán: LA SONRISA CONGELADA DE LA UNIDAD

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  • Manotazo nacional. Tras el fuego cruzado, tregua de papel en el morenismo

Acueducto | Samuel Ponce Morales

La cúpula nacional del partido guinda forzó una foto que destila de todo, menos una reconciliación sincera entre dos los hombres fuertes del poder en Michoacán, políticamente hablando.

Ariadna Montiel y Citlalli Hernández armaron un escenario blindado a puerta cerrada, operando como urgentes bomberas políticas ante un incendio interno que amenazaba con devorar las estructuras locales.

El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla acudió en absoluta soledad institucional, amparado en su envestidura y con la consigna de marcar límites claros frente a los desafíos de sus opositores.

Frente a él se plantó la mancuerna del morenismo tradicional, conformada por el senador Raúl Morón Orozco y el colmilludo exgobernador Leonel Godoy Rangel, estrategas del bloque radical.

La razón del cónclave de emergencia no fue la tersa planeación del futuro, sino el tratar de aminorar el crudo enfrentamiento mediático que ha rebasado los límites de la diplomacia partidista.

Días antes, el combativo diputado local Juan Carlos Barragán encendió las alertas al declarar que el mandatario estatal estaba perdido y le auguró un fin de sexenio catastrófico.

La respuesta desde el Palacio de Gobierno no tardó, cuando Ramírez Bedolla acusó públicamente al legislador de añorar el silvanismo y de tener como verdadero jefe político a Silvano Aureoles Conejo.

El encono subió de tono cuando los voceros bedollistas calificaron a Juan Carlos Barragán «diputado gatillero», lanzando una velada advertencia de expulsión que aceleró la intervención del Comité Ejecutivo.

Por ello, Raúl Morón y Leonel Godoy asumieron la defensa de su principal operador en Morelia, un activo territorial indispensable para las asambleas informativas que recorren la capital michoacana.

Se debe suponer que el bloque moronista contuvo la embestida que buscaba procesar a su pupilo en la Comisión de Honestidad y Justicia, argumentando una supuesta persecución operada desde la Contraloría.

En ese sentido, todo hace suponer que se pactó detener la inhabilitación exprés a cambio de silenciar las metrallas verbales del diputado local, obligando al grupo rebelde a someterse a la disciplina institucional.

Sin embargo, los operadores de las diferentes corrientes saben perfectamente que lo alcanzado en la Ciudad de México es un simple espacio de paz con caducidad fija.

La herida original data de la coyuntura del 2021, cuando el INE arrebató la candidatura a Raúl Morón y Alfredo Ramírez capitalizó el espacio, sembrando un recelo que hoy sigue vivo.

La verdadera batalla se libra por la sucesión del 2027, donde el ex secretario de Gobierno, Carlos Torres Piña, camina con el respaldo del aparato estatal frente a las aspiraciones moronistas.

La dirigencia nacional de Morena respira aliviada por haber conseguido la fotografía oficial, pero el fuego cruzado en Michoacán solo se mantendrá bajo una tregua aparente.

Las hostilidades subterráneas revivirán con fuerza letal en cuanto se definan los nombres oficiales que integrarán la encuesta definitiva para la coordinación de la Cuarta Transformación.

La exclusión de figuras allegadas al Ejecutivo estatal en esta mesa mandó un mensaje contundente sobre quiénes llevan realmente el timón de las decisiones macro en el partido político guinda.

Sin duda, el gobernador tuvo que beber el trago amargo de sentarse con quienes lo han calificado de advenedizo, demostrando que en la política real las sonrisas se congelan ante las cámaras.

A la vez, la filtración de que Raúl Morón y Leonel Godoy exploraron la vía del Partido del Trabajo caló hondo en el ánimo presidencial, forzando este llamado perentorio para aplacar amagos de ruptura.

La estructura de Jun Carlos Barragán en las colonias populares de Morelia representa un botín electoral codiciado, por lo que su cabeza podría no ser entregada de forma tan sencilla por el moronismo.

El uso de los órganos sancionadores del Estado como ariete político quedó en evidencia, un viejo recurso de la política tradicional que hoy se replica bajo las siglas de la llamada transformación.

La de la imagen, la frialdad en la mirada del gobernador delató que la firma del documento de civilidad es un mero trámite burocrático que no borra los agravios ni las descalificaciones pasadas.

Los alcaldes y diputados locales alineados al presupuesto estatal ya recibieron la línea de mantener la calma aparente, mientras las estructuras de bases siguen operando a ras de suelo.

El verdadero examen de este armisticio se vivirá en los próximos días, cuando la lista oficial de seis perfiles sea depurada y las verdaderas intenciones salgan a flote.

Michoacán vuelve a ser el laboratorio de las pasiones más desbordadas de la izquierda, donde la disciplina partidista suele romperse al primer rastro de dados cargados o imposiciones de Palacio de Gobierno.

CANTERA

Carlos Manzo | No, bajo ninguna circunstancia se da carpetazo al caso con la captura del «R1». Al contrario, para la familia, las autoridades ministeriales y la opinión pública, esta detención abre una fase crítica de la investigación que impide cerrar el expediente por tres razones fundamentales: la exigencia de la línea de investigación política;los cabos sueltos en la red criminal y de filtraciones; y,las contradicciones en el móvil del crimen.

CANTERITA

Toc, toc… «La gente está ávida de ver caras nuevas, de ver no un partido, sino un movimiento independiente; de que el pueblo llegue al poder y no los cacicazgos que han perjudicado mucho la política en Tarímbaro»: Grecia Quiroz García, aspirante al relevo del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.

GOTEO

Hoy en día, las y los morenistas que en promedio encabezan las encuestas, rumbo a la antesala a la candidatura al Gobierno de Michoacán, son Carlos Torres Piña, Raúl Morón Orozco y Fabiola Alanís Sámano y Gabriela Molina Aguilar, lo demás es lo de menos.