Benjamín Álvarez
Morelia, Michoacán.- Desde 2022 a la fecha, al menos ocho casos de asesinatos y desapariciones de personas defensoras del medio ambiente y del territorio han sido documentados en Michoacán, una entidad que organizaciones civiles ubican entre las más riesgosas del país para este sector.
El caso más reciente corresponde a José Luis Silva Andrade, desaparecido el 15 de julio de 2026 en la comunidad de Agua Fría, municipio de Hidalgo.
El defensor ambiental había denunciado la tala clandestina en la zona de Los Azufres y, según organizaciones civiles, era objeto de amenazas por parte de grupos delictivos.
En abril fueron asesinados dos activistas. Lázaro Mendoza Ramírez fue localizado sin vida dentro de su camioneta calcinada en Salvador Escalante, mientras que Roberto Chávez Bedoya murió tras denunciar la tala ilegal y el acaparamiento de agua en Villa Madero.
En enero de 2023 desaparecieron Ricardo Lagunes Gasca y Antonio Díaz Valencia después de participar en asambleas comunales contra la actividad minera en Coahuayana.
Ese mismo año fue encontrado sin vida Eustasio Alcalá Díaz, defensor del agua en San Juan Huitzontla, municipio de Aquila.
La comunidad nahua de Santa María Ostula también ha sido escenario de diversos hechos de violencia. Ahí fueron asesinados Antonio Regis Nicolás; Lorenzo Froylán de la Cruz; los guardias comunitarios Isau Nemesio Zambrano, Miguel Estrada Reyes y Rolando Magno Zambrano; además de Juan Medina, todos vinculados con la defensa del territorio comunal.
En julio de este año también fue asesinado Narciso Velázquez Velázquez, «Chicho», defensor de los manantiales de San Miguel del Monte, quien encabezaba acciones para impedir la extracción ilegal de agua en esa comunidad indígena.
De acuerdo con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental y el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), alrededor de 70 personas defensoras ambientales y del territorio han sido asesinadas o desaparecidas en la entidad durante la última década, en un escenario asociado a la tala ilegal, la minería, el despojo territorial y la expansión de actividades agroindustriales.





