Crónica: Congreso vistió de oro la gran historia de Amalia Solórzano

Crónica: Congreso vistió de oro la gran historia de Amalia Solórzano
Imagen ACG

Morelia, Michoacán.- El salón de sesiones del Congreso de Michoacán dejó por unas horas el ritmo de los debates, las votaciones y la confrontación política para convertirse en un recinto de memoria.

Sobre el muro del Palacio Legislativo apareció un nuevo nombre escrito con letras doradas: Amalia Solórzano Bravo, la mujer cuya vida quedó ligada a una de las etapas más trascendentes del México moderno y al legado cardenista que marcó a Michoacán.

La solemnidad del acto estuvo acompañada por la presencia de tres generaciones de la familia Cárdenas.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano asistió junto con sus hijos, Lázaro y Cuauhtémoc Cárdenas Batel, quienes encabezaron un homenaje que trascendió el reconocimiento institucional para convertirse en un recorrido por la vida de una mujer recordada por su labor humanitaria, su solidaridad con los sectores más vulnerables y el respaldo que brindó a niñas, niños y perseguidos políticos durante distintos momentos de la historia nacional.

La voz principal de la ceremonia fue la de Cuauhtémoc Cárdenas Batel, quien evocó la figura de su abuela como una mujer que abrió las puertas de su hogar a decenas de menores, acompañó las luchas sociales y contribuyó, desde la discreción, a construir un país más justo.

En su mensaje destacó que Amalia Solórzano no solo compartió la vida con el general Lázaro Cárdenas del Río, sino que edificó un legado propio sustentado en la solidaridad y el compromiso social.

Entre los asistentes también estuvieron el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, integrantes de los tres poderes del Estado, funcionarios federales, legisladores y exgobernadores como Fausto Vallejo Figueroa y Genovevo Figueroa, quienes atestiguaron el momento en que el nombre de la nacida en Tacámbaro quedó inscrito de manera permanente en el Muro de Honor del Congreso.

La ceremonia también tuvo un significado político e histórico, ya que diversas voces coincidieron en que la inscripción representa un acto de justicia hacia las mujeres que han contribuido a la construcción del país desde espacios muchas veces invisibilizados.

El diputado perredista Octavio Ocampo afirmó que el homenaje reconoce la sensibilidad y la visión social de Amalia Solórzano, además de reivindicar el papel de las mujeres en la historia de Michoacán y de México.

Fuera del protocolo legislativo, la jornada no estuvo exenta de incidentes, pues en el acceso al recinto parlamentario se registró un desacuerdo cuando un integrante del denominado Movimiento del Sombrero no pudo ingresar al salón de sesiones y siguió el desarrollo del acto desde el exterior, situación que contrastó con el ambiente solemne que prevalecía dentro del Congreso.

Al concluir la ceremonia, el brillo de las letras recién descubiertas permaneció sobre el muro como un recordatorio de que la historia también se escribe desde el silencio de quienes eligieron servir antes que figurar.

En un recinto acostumbrado a registrar las decisiones del presente, el nombre de Amalia Solórzano Bravo quedó grabado para dialogar, desde ahora, con la memoria permanente de Michoacán.