Por: Carlos Alberto Monge Montaño.
Dice Claudia Sheinbaum que no tiene temor de ir a Uruapan ni a la tierra caliente de Michoacán, pero…
“Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros”. Hermann Hesse (1877 – 1962) Escritor alemán.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó tener temor o que no haya suficientes condiciones de seguridad para visitar Uruapan y la tierra caliente de Michoacán, pero no ha ido.
Conste, comprometió que en los primeros cien días de su mandato resolvería la crisis de extorsión que padecen los productores citrícolas. La extorsión sigue y las condiciones que prevalecen, lamentablemente le arrebataron la vida al joven líder limonero, Bernardo Bravo Manríquez.
Esta vez justificó su compromiso incumplido señalando que la extorsión es un tema complejo, porque “no solamente depende de la detención de cabezas de grupos delictivos, que se ha hecho, sino también de un trabajo mucho más intenso en el que está trabajando la Defensa, la Secretaría de Seguridad y requiere un trabajo de mayor inteligencia, y participación y colaboración de la ciudadanía… para que denuncien de manera anónima”.
La científica tampoco ha querido ir a Uruapan donde las condiciones de inseguridad acabaron con la vida del entonces alcalde Carlos Manzo Rodríguez. Pidió auxilio y no lo escucharon. Como respuesta tardía, Claudia Sheinbaum implementó el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia para tratar de contener la caída en picada de su gobierno.
El famoso plan que no termina de rendir los frutos esperados, la doctora lo puso en marcha desde su palacio en la Ciudad de México, ni siquiera como un gesto de solidaridad, de valentía, de compromiso con los familiares de Carlos Manzo y los uruapenses, se atrevió a ir a la Perla del Cupatitzio.
Cuestionada puntualmente por la periodista Verónica García Magaña respecto a si tiene temor o no hay condiciones de seguridad para que acuda a Uruapan, la tierra caliente y las zonas críticas de Michoacán, durante la mañanera que llevó a cabo el pasado viernes 3 de julio en la XX1 Zona Militar de Morelia, la presidenta no pudo dar respuestas puntuales, optó evadir, dijo que, aunque no va ella, otros de sus funcionarios sí han visitado la tierra clienta y Uruapan.
Se le complicó tanto el tema que a Grecia Quiroz García la refirió como “presidenta municipal de Michoacán” en lugar de Uruapan y argumentó que están “en contacto incluso por chat, lo que ella nos ha solicitado de inmediato se atiende. Ella ahora nos ha solicitado la inversión para un deportivo, porque se ha invertido en distintos temas y estamos viendo la manera de apoyarla. Se está construyendo un cuartel para la policía municipal que nos lo pidió y lo estamos haciendo, estoy en contacto incluso de manera personal con ella”.
El colmo.
Todos sabemos que Andrés Manuel López Obrtador incumplió su compromiso de federalizar la nómina magisterial, es decir, que sea el gobierno federal el patrón de todos los profesores michoacanos, que les pague de manera directa salario y prestaciones.
En su reciente visita a Morelia, Claudia Sheinbaum dejó claro que ella no asumirá semejante compromiso, argumentó que “la idea de que de que todos ellos pasaran a una nómina federal tiene sus complicaciones, lo importante es que se tengan todos los recursos para que se puedan pagar sus salarios y prestaciones en el tiempo y forma y eso lo hemos hecho”.
Le pidió al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla que argumentara al respecto, quien señaló que el Convenio U080 que aporta 4 mil 500 millones de pesos anuales para hacerle frente a la nómina magisterial ha sido suficiente y ya se firmó el que corresponde a este año.
El problema es que ese convenio se firma a contentillo del ejecutivo federal en turno, quien lo puede volver a utilizar como mecanismo de presión para someter al próximo gobernador de Michoacán.
Por eso es importante la federalización de la nómina. Quitaría presión a las finanzas estatales. Sin embargo, muchos advertimos que no era posible, pero López Obrador y Ramírez Bedolla aseguraron demasiadas veces que sí se podía. Mintieron.
El colmo es que, aún con todas las evidencias, son incapaces de reconocer que se equivocaron, son incapaces de ser honestos, aunque sea por una vez. Es simple, pero no pueden.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.





