Morelia, Michoacán.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reconoció que la federalización total de la nómina del magisterio michoacano, uno de los compromisos que dejó pendiente el expresidente Andrés Manuel López Obrador, presenta complicaciones jurídicas y administrativas, por lo que defendió el esquema actual mediante el convenio U080, con el que la federación aporta recursos para garantizar el pago de salarios y prestaciones.
Durante su conferencia de prensa realizada en Morelia, la mandataria fue cuestionada sobre la promesa incumplida de que el Gobierno Federal asumiera directamente el papel de patrón de todos los docentes de Michoacán, eliminando la dependencia financiera del estado para cubrir la nómina magisterial.
Antes de responder, Sheinbaum Pardo pidió al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla explicar el funcionamiento del convenio vigente.
El mandatario sostuvo que la estrategia implementada con el respaldo de la federación ha permitido pagar puntualmente salarios, bonos y prestaciones desde el inicio de su administración, además de concretar, por primera vez en décadas, ciclos escolares completos en la entidad.
Ramírez Bedolla afirmó que el convenio U080 representa una aportación cercana a los cuatro mil 500 millones de pesos anuales por parte del gobierno federal, recursos que, dijo, garantizan la estabilidad financiera del sistema educativo estatal.
«La aportación que hace el Gobierno Federal a través del U080, que ya firmamos el convenio para todo este año, nos garantiza en plenitud los pagos íntegros al magisterio michoacano. Tanto es así que está por concluir el cuarto ciclo escolar completo en Michoacán, que es toda una hazaña después de 25 o 30 años de que no se tenían ciclos escolares completos», dijo.
Sin embargo, el reportero insistió en que el compromiso del entonces presidente López Obrador consistía en que la Federación se convirtiera en el patrón de los maestros estatales, no únicamente en garantizar los recursos mediante un convenio financiero.
Ante ello, Claudia Sheinbaum explicó que la principal diferencia radica en el origen de las plazas docentes, pues mientras los maestros federales ya reciben su pago directamente de la federación, los trabajadores contratados por el gobierno del estado mantienen una relación laboral distinta.
La presidenta reconoció que incorporar a todos los docentes estatales a la nómina federal implicaría resolver diversas complejidades administrativas y legales, por lo que su administración optó por mantener el mecanismo de financiamiento para asegurar el pago oportuno de salarios y prestaciones.
Te puede interesar: CJNG y grupos rivales convierten minas en arma de guerra en Michoacán
«Muchos de los profesores son contratados de manera estatal. Hay unos federales y otros estatales. Entonces, en el caso de los federales se atiende de manera directa. En el caso de la contratación de los profesores estatales, lo que se hizo fue firmar un convenio de largo plazo para que no le falte dinero al estado de Michoacán para pagar todo lo que le tiene que pagar a los profesores», comentó
Sostuvo que el objetivo prioritario de su gobierno es garantizar que los trabajadores de la educación reciban íntegramente sus percepciones, independientemente del esquema mediante el cual se transfieran los recursos a la entidad.
«La idea de que todos ellos pasaran a una nómina federal tiene sus complicaciones. Lo importante es que se tengan todos los recursos para que se pueda pagar sus salarios y prestaciones en tiempo y forma. Y eso lo hemos hecho», insistió.
La mandataria dejó entrever que durante su administración no se prevé concretar la federalización total de la nómina magisterial de Michoacán, compromiso que durante años fue una de las principales exigencias del magisterio estatal.





