A 38 años del asesinato de Francisco Xavier Ovando Hernández, el Gobierno de Michoacán realizó una ceremonia luctuosa en Palacio de Gobierno para recordar al político y abogado, considerado uno de los colaboradores más cercanos de Cuauhtémoc Cárdenas durante el movimiento democrático de 1988.
En representación del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, el secretario técnico del Despacho del Gobernador, Antonio Soto Sánchez, afirmó que la lucha de Ovando nunca tuvo como objetivo «el poder por el poder», sino la construcción de un país más justo, con instituciones democráticas y respeto a la voluntad popular. Sostuvo que los avances democráticos del país fueron resultado del compromiso de miles de personas que enfrentaron un régimen autoritario.
Por su parte, el subsecretario de Gobierno, Juan Daniel Manzo Rodríguez, destacó que el mejor homenaje a Ovando es trabajar para que tragedias como la que vivió su familia no se repitan, al señalar que su legado sigue vigente como un llamado a defender la democracia y la justicia desde el servicio público.
Durante la ceremonia, el orador oficial, Ignacio Ocampo Barrueta, hizo un recuento de la trayectoria política de Francisco Xavier Ovando, desde su llegada a Michoacán para estudiar Derecho en la Universidad Michoacana, su cercanía con Cuauhtémoc Cárdenas y los distintos cargos que desempeñó en la administración estatal y en la vida política del país.
Ocampo Barrueta recordó que Ovando fue asesinado el 2 de julio de 1988, junto con su colaborador Román Gil Heráldez, cuatro días antes de la elección presidencial de ese año. Afirmó que su muerte buscó afectar al movimiento democrático encabezado por Cárdenas, por lo que llamó a preservar la memoria de quienes, dijo, contribuyeron a la construcción de la democracia en México.





