Acueducto: Samuel Ponce Morales
Sin duda, la inhabilitación de Juan Carlos Barragán ha dinamitado el ajedrez político de Morelia, dejando un vacío que enciende las más puras y desinteresadas ambiciones en el morenismo y hasta en la acera de enfrente. El fallo del Tribunal en Materia Anticorrupción no solo frena el activismo febril del diputado, sino que obliga a una reingeniería profunda a una militancia muy acostumbrada a su peculiar control territorial.
Aunque la impugnación legal camina con prisa en los tribunales, el desgaste político ya es un hecho consumado que altera los planes de hegemonía que el legislador pretendía imponer con tanta paciencia. En el búnker de Morena el mapa se redibuja a marchas forzadas tras la pausa del puntero, abriendo compuertas para que varias corrientes descubran, de pronto, su legítimo amor por la capital.
Por lo pronto, Luis Navarro García, actual encargado de las finanzas estatales, emerge como una figura destacada para la candidatura en Morelia, respaldado por su trayectoria institucional en la entidad. El funcionario enfrenta ahora el reto de trasladar toda esa probada experiencia técnica de la administración pública directamente al complejo terreno electoral de la capital michoacana.
Sin embargo, la pasarela de la Cuarta Transformación en Morelia es amplia y nadie está dispuesto a retirarse a sus cuarteles sin antes medir la generosidad de la mesa de negociaciones de alto nivel. Miguel Ángel Villegas levanta la mano, amparado por encuestas que lo ubican en la pelea, presentándose como un perfil capaz de encantar a esas clases medias locales que suelen ser tan esquivas.
Por el lado de los aliados estratégicos, Ernesto Núñez Aguilar aceita la maquinaria del PVEM, en base a su compacta estructura que suele cotizarse muy alto cuando el agua llega al cuello, en este caso a Morena. Tampoco se puede perder de vista el colmillo político de Marco Polo Aguirre, un operador que conoce cada seccional de la ciudad y que sabe nadar con notable estilo en las aguas más turbulentas.
En el ala femenina de Morena las aguas se agitan con fuerza, pues el principio de la paridad de género podría obligar a los caballeros a ceder sus turnos en nombre de la equidad partidista. La imberbe y polémica Giulianna Bugarini Torres, que, con su victoria distrital bajo el brazo, camina con pretendida bandera de la identidad fundadora, recordando a todos que la lealtad de las bases también tiene su corazoncito.
A su vez, Gladyz Butanda Macías, mejor perfil que su compañera, aporta el perfil técnico desde el gabinete estatal, representando una opción de absoluta tranquilidad y cercanía para los ojos que toman las grandes decisiones en el estado. Cierra la pinza, de manera sorpresiva y sin ninguna posibilidad, a la vista, Omega Vázquez, una prácticamente ex activista solo con presencia mediática que busca conectar con un sector juvenil antiburocrático.
El verdadero enigma para el partido guinda radica en la tentación de Juan Carlos Barragán de aplicar la clásica receta de los brazos caídos, esa donde se aplaude en público, pero se descansa en privado. Si el diputado decide que sus huestes se tomen unas vacaciones operativas, el boquete de votos para Morena en las zonas populares del norte y poniente sería un obsequio difícil de rechazar.
Ese escenario de silenciosa quietud interna es el que dibuja las mejores sonrisas en el cuartel de la alianza opositora, donde celebran que el camino se haya despejado de manera tan oportuna. David Cortés Mendoza, el joven alfil de Acción Nacional, se consolida como la carta natural del bloque adverso para mantener a Morelia bajo los colores celestes que tanto cuidan en la región.
El legislador panista no solo recibe una atractiva narrativa de campaña sobre la honestidad pública, sino que cuenta con el cobijo de una estructura municipal que se reporta lista para la acción. Sin la esperada resistencia del barraganismo en las calles, Cortés Mendoza tiene el escenario ideal para pasear sus propuestas por las colonias, prometiendo una contienda que será todo menos aburrida.
La moneda está en el aire y en Morelia la política se escribe con acuerdos de última hora, sonrisas diplomáticas ante las cámaras y una discreta competencia interna que apenas muestra sus primeros movimientos. La gran pregunta: ¿logrará Morena conciliar los legítimos intereses de sus tribus en torno a un nuevo perfil, o dejará el espacio libre para una oposición que camina con el viento a favor y casi la mesa puesta?.
Las respuestas se darán en el terreno de los hechos, porque con todo el caso del sancionado no está cerrado, aún. Y mientras los aspirantes transitan por un camino donde un solo paso en falso puede costar la joya de la corona de la política michoacana. Por ahora, el escenario moreliano luce sumamente interesante y los dados siguen rodando en una mesa donde la disciplina partidista se pondrá a prueba bajo los más estrictos estándares de la temporada.
CANTERA
Y, si las y los aspirantes morenistas al Gobierno de Michoacán hicieran un frente compacto, común, y exigieran a su dirigencia nacional partidista, no a la presidencialista, respetar las reglas de juego impuestas…
CANTERITA
Toc, toc… En Michoacán, los morenistas como los priístas de antaño, todo por el poder…
GOTEO
De Morena para el PAN, Barragán en plata.





