Morelia, Mich. | Agencia ACG.- La música puede convertirse en una herramienta para el bienestar emocional, la expresión de sentimientos y el acompañamiento en distintos momentos de la vida, afirmó la psicóloga María Lorena Ávila Anaya durante la conferencia La música y las emociones, realizada dentro del ciclo de conferencias Liceo Cultura Ciudadana.
La especialista explicó cómo determinadas frecuencias sonoras han sido asociadas con procesos de relajación, bienestar y armonización emocional. Entre ellas destacó los 432 Hz, una frecuencia que, señaló, se encuentra presente en distintos sonidos de la naturaleza, como el canto de las aves, la lluvia y algunos instrumentos utilizados en terapias de armonización.
Presentó ejemplos de canciones populares que han sido adaptadas a esta frecuencia y habló sobre la presencia de distintas vibraciones en géneros y estilos musicales diversos. También explicó que existen aplicaciones y dispositivos que permiten identificar las frecuencias con las que fueron grabadas determinadas piezas musicales.
La ponente destacó que la música tiene la capacidad de evocar recuerdos, transportar a las personas a diferentes etapas de su vida y despertar emociones profundas, por lo que consideró importante aprender a reconocer los sentimientos que surgen a través de ella.
Uno de los mensajes centrales de la conferencia fue la necesidad de validar las emociones y nombrarlas de manera consciente. Ávila Anaya señaló que muchas personas suelen responder automáticamente que se encuentran bien, aun cuando atraviesan situaciones complicadas, por lo que invitó a expresar con honestidad los estados de ánimo y buscar apoyo cuando sea necesario.
Los asistentes abordaron temas relacionados con la experiencia de escuchar música en vivo frente a grabaciones, así como el impacto de las canciones generadas mediante inteligencia artificial. La especialista consideró que, aunque estas composiciones carezcan de una experiencia humana directa en su creación, pueden provocar emociones y sensaciones en quienes las escuchan debido a las vibraciones y estímulos sonoros que generan.
También se discutió la relación entre ciertos géneros musicales y conductas de riesgo. La conferencista señaló que fenómenos como la depresión, las adicciones o las conductas suicidas no pueden atribuirse únicamente a la música, sino que intervienen múltiples factores de carácter familiar, social, médico y emocional.
La maestra reiteró que la música forma parte de la vida cotidiana de las personas y puede convertirse en un refugio emocional. “La música es sanadora, es liberadora y es medicina”, expresó, al invitar a la población a acercarse a ella no sólo como entretenimiento, sino como una forma de conexión con las emociones y el bienestar personal.





