El desdén y abandono

especial

 

–Esto me parece muy importante. Ya lo he escuchado de otros especialistas cuando se refieren a la población en general y hablan sobre que hay una falta de esperanza. ¿Cuáles serían los principales motivos que han llevado a que la juventud no vea un futuro? ¿Es la violencia? ¿La pobreza? ¿La falta de empleo?

–Es todo lo que mencionas. Es la falta de oportunidades en las comunidades. Es la falta de servicios para todos, de políticas públicas realizadas de manera más específica a las características y condiciones de cada uno de los sectores. No es posible que pensemos políticas públicas generales que tienen que ser aplicadas por igual en todos los entornos. Tenemos un país tan grande y complejo, en términos de una gran cantidad de grupos indígenas, de situaciones, comunidades rurales, tenemos dos fronteras importantes. Somos un espacio de tránsito para un grupo numeroso de gente sudamericana que quiere llegar a Estados Unidos. Es importante decir que la gente que migra del país, 47 por ciento están entre los 24 y 29 años, lo que llamamos fuga de cerebros. Ellos tienen formación académica. Están en las becas del Conacyt y otros organismos. Se van a estudiar al extranjero y ya no regresan, porque las propias condiciones sociales de esos países, los invita a quedarse en esos espacios. Es un grupo pequeño, el resto de los jóvenes son los que esperan irse a Estados unidos y trabajan a partir de la fuerza física, como parte de la fuerza informal de ese país que recibe a muchos compatriotas. La migración es un fenómeno que hemos visto poco, pero que en México es una crisis humanitaria.

–En México, ¿qué tantos niños están dejando solos el país?

–Mira es un número importante. Hay datos muy amplios, ahora se habla de un par de decenas de miles de niños que intentan cruzar la frontera y que el gobierno estadounidense los regresa. Muchos de ellos en búsqueda de sus familias, muchos los logran, porque históricamente ha habido migración. Alrededor de 26 mil niños y niñas están desaparecidos de México y Centroamérica, que iniciaron la ruta migratoria y no llegaron a su destino.

–¿Ven que México esté tomando medidas, visibles y medibles, para que este sentimiento de los jóvenes de que ya no hay futuro en el país, se modifique?

–Sin duda hay un esfuerzo del Gobierno mexicano, hay ejercicios de la Secretaría de Gobernación, de la Secretaría de Desarrollo Social, hay acciones de la Secretaría de Salud, hay esos esfuerzos cotidianos.

–¿Pero qué hace falta?

–Hace falta inversión, hay una carencia importante del presupuesto para la inversión en el carácter preventivo en niños y niñas, una falta de inversión en jóvenes. Los esfuerzos del Estado no llegan a ser suficientes, primero por presupuesto y segundo, por la intención de establecer una política pública uniforme para todo el país. Tenemos condiciones diferentes que nos llevan a la necesidad a políticas públicas mas particulares para cada zona del país. Falta eso y establecer pautas para programas de mediano plazo. Los programas están definidos de manera anual, no es posible mantener programas permanentes de acción en las comunidades.