Morelia, Mich. | Agencia ACG.- Entre las vías del tren y la barda perimetral de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, en la colonia Vivero Indeco, permanecen decenas de construcciones / vivendas levantadas de manera irregular a unos metros de la vía ferroviaria. Sin embargo, vecinos de la zona aseguran que varias de ellas se encuentran actualmente deshabitadas.
A simple vista, el asentamiento está conformado por viviendas de madera, lámina y otros materiales provisionales, aunque también es posible observar algunas edificaciones construidas con material y concreto sobre la línea de los paracaidistas. Las estructuras se distribuyen a lo largo de la franja ferroviaria, en un espacio donde continúan transitando convoyes de carga.

«Hay varias que están vacías. Pasan semanas y no se ve movimiento, no entra ni sale nadie», comentó José, vecino de la avenida del Vivero, quien pidió reservar mayores datos sobre su identidad. Según relató, algunas de las construcciones muestran signos evidentes de abandono, mientras que otras parecen ser utilizadas únicamente de manera esporádica.
Habitantes de los alrededores señalaron que fue aproximadamente hace dos años cuando comenzaron a notar la llegada de más personas que empezaron habitar algunas viviendas de este tipo en la zona. Generando con ello problemas de basura e inundaciones por taponear los drenajes.

«Primero eran estas casitas de madera y lámina, luego algunas fueron creciendo. Pero hay varias que ya ni gente tienen», afirmó María, otra vecina del sector que también solicitó mantener limitada la información, al asegurar que hay al menos 3 decenas de hogares en la zona.
El asentamiento se localiza en una zona que anteriormente había generado preocupación entre habitantes del sector debido a los riesgos asociados a la cercanía con las vías férreas y a las condiciones del terreno durante la temporada de lluvias. Los vecinos sostienen que, pese a las denuncias realizadas, las construcciones continúan ocupando el espacio contiguo al paso del tren.

«Lo que nos preocupa es que nadie sabe qué va a pasar con todo esto, lleva años así. Algunas casas sí están habitadas, pero otras están ahí cerradas desde hace mucho tiempo», señaló Roberto, vecino de la zona. Mientras algunas viviendas muestran actividad cotidiana, otras permanecen aparentemente vacías, formando parte de un asentamiento irregular que continúa visible entre los rieles y la barda de la dependencia estatal.
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Los nombres fueron modificados a petición de los entrevistados, quienes solicitaron no revelar su identidad por temor a conflictos derivados de sus declaraciones.





