Los orígenes del verdugo

Especial

Morelia/Redacción

En el sector público, Alfredo Castillo Cervantes ha ocupado diversos cargos en la Procuraduría General de la República (PGR), donde en 2002 fungió como asesor del entonces Procurador Rafael Macedo de la Concha; posteriormente estuvo en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) como director de Concertación, Modernización y Profesionalización, y ahí fue también director de Servicios de Seguridad Privada; luego se desempeñó como director del área de Planeación de la ahora extinta Agencia Federal de Investigación (AFI). También fue Subprocurador regional del municipio de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México.

En 2010, el entonces Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, designó a Castillo Cervantes la Procuraduría General del Estado de México (PGJEM), luego del escándalo que su antecesor, Alberto Bazbaz, protagonizó por la desaparición y muerte de la niña Paulette. Castillo fue Procurador del Edomex hasta 2012, y luego se integró al equipo de Peña Nieto en busca de la Presidencia de la República.

Uno de los golpes más polémicos de Castillo al frente de la Procuraduría mexiquense fue la detención de 17 personas involucradas en el robo y la violación de siete menores que se encontraban en un campamento, en el lugar conocido como “El Colibrí”, en el municipio de Chalco. La presentación del video en el interrogatorio a los detenidos y la crudeza con la que se hablaba de los hechos, principalmente las violaciones, generó una serie de críticas por su difusión en los medios de comunicación.

Castillo Cervantes también presentó ante las cámaras de la prensa nacional la detención de Armando Librado Legorreta, mejor conocido como “El Coqueto”, un chófer de autobús de transporte público que transitaba por el Estado de México y acusado de siete feminicidios, seis de ellos ocurridos en la entidad mexiquense y el otro en la capital del país. Sin embargo, una vez atrapado se dio a la fuga en la Subprocuraduría de Barrientos, en Tlalnepantla, debido a un descuido de los policías que lo resguardaban, esto según la versión oficial que ofrecieron las autoridades.

Posteriormente, con la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia, en diciembre de 2012, Alfredo Castillo se integró a la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la Procuraduría General de la República (PGR), cargo que dejó en mayo de 2013 cuando el Jefe del Ejecutivo lo nombró titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), tras la salida Humberto Benítez, por el escándalo del cierre de un restaurante el cual se llevó a cabo por órdenes expresas de la hija de este, y a quien luego los usuarios de redes bautizaron como #LadyProfeco.