Revive en Morelia la tradición del Altar de Dolores

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Morelia, Mich. | Agencia ACG.- En el silencio del Museo de Arte Colonial, el morado profundo y la voz del tenor Damián González, envolvieron a los visitantes frente a la inauguración del Altar de Dolores, en una tradición que, más allá de lo estético, guarda siglos de simbolismo y devoción que siguen vivos en Morelia.

Durante la apertura del altar este 27 de marzo, Manuel Pedraza, encargado de su montaje, explicó que esta práctica tiene sus raíces entre los siglos XII y XIII en Italia, impulsada por la orden de los Siervos de María, y que llegó a México con la evangelización en el siglo XVI, adaptándose con el tiempo a las condiciones y recursos de cada región.

“Las tradiciones se van definiendo a partir de los lugares donde se desarrollan”, señaló, al destacar que cada altar es también reflejo del entorno y la cultura local.

En el centro del museo, la Virgen de los Dolores, en esta ocasión representada como la Virgen de la Soledad, se erige como pieza principal, rodeada de elementos que evocan su sufrimiento y la pasión de Cristo. El color morado alude a la penitencia, mientras que el negro remite al luto; las manzanas recuerdan el pecado original, y las semillas, el ciclo de la vida y la tierra. “Todo está en relación con el dolor que está pasando la Virgen”, explicó Pedraza.

El altar también integra elementos como el trigo germinado en la oscuridad, que simboliza el tiempo oculto de Cristo antes de su vida pública, así como flores, papel picado que, en otros tiempos, eran motivo de encuentro comunitario. Estas ofrendas no solo cumplían una función religiosa, sino que abrían las casas para compartir, mostrar y socializar en torno a la fe.

Más que una exhibición, el Altar de Dolores se presenta como un acto de memoria viva: una tradición que busca acompañar y “distraer” a la Virgen en su dolor, a través de colores, aromas y movimiento.