Michoacán, nodo delincuencial internacional

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Morelia, Michoacán.- En Michoacán mantienen presencia cuatro grupos criminales de origen extranjero, es decir, de Estados Unidos, Colombia, China e Italia, de acuerdo con el análisis del investigador Víctor Manuel Sánchez Valdés, publicado en la revista Nexos, que documenta la operación de mafias internacionales en México.

El estudio ubica al estado como uno de los puntos donde estas organizaciones se articulan con grupos del crimen organizado local, formando parte de redes que no actúan de manera independiente, sino bajo esquemas de colaboración en distintas actividades ilícitas.

Sánchez Valdés, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila y doctor por el CIDE, señala que estas estructuras se integran a economías ilegales ya establecidas, particularmente en rubros como el tráfico de drogas, operaciones financieras ilícitas y otras actividades delictivas.

La presencia de estas mafias en Michoacán ocurre en un entorno identificado como estratégico para el crimen organizado, debido a factores como rutas de trasiego y la conexión con el puerto de Lázaro Cárdenas, lo que facilita vínculos con redes internacionales.

El mapa incluido en el análisis muestra que el estado forma parte de una franja territorial donde coinciden organizaciones criminales de distintos países, una dinámica que también se observa en entidades como Jalisco, Estado de México y Ciudad de México.

Este fenómeno se replica a nivel nacional, ya que, en la región norte, estados como Baja California, Sonora y Chihuahua concentran la operación de mafias vinculadas a Estados Unidos, Colombia y Venezuela, aprovechando su cercanía con la frontera.

En Coahuila y Nuevo León se reporta también actividad de grupos con conexiones internacionales en coordinación con organizaciones locales.

En el corredor del Pacífico, Sinaloa y Durango aparecen como zonas donde operan redes extranjeras relacionadas con el tráfico internacional de drogas, mientras que en Nayarit y Jalisco se identifican conexiones similares en rutas logísticas y portuarias.

En el centro del país, el Estado de México, Ciudad de México, Guanajuato, Querétaro e Hidalgo concentran la convergencia de múltiples nacionalidades dentro de estructuras criminales, incluyendo organizaciones de América Latina, Europa y Estados Unidos.

En el sureste, entidades como Veracruz, Tabasco, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo registran presencia de mafias provenientes de distintas regiones del mundo, involucradas en actividades como tráfico de personas, explotación y operaciones financieras ilegales.

De acuerdo con reportes previos, en México han sido identificadas al menos 16 mafias extranjeras, entre ellas organizaciones chinas, rusas y colombianas que operan en coordinación con grupos locales.

El análisis de Víctor Manuel Sánchez Valdés advierte que la expansión de estas organizaciones responde a esquemas de cooperación con grupos mexicanos, lo que permite su inserción en distintas regiones.

En ese sentido, señala que estas redes “generan alianzas con otras organizaciones para la obtención de ganancias”, como parte de su modelo de operación.