Morelia/Redacción
Cientos de personas salieron a las calles en Álvaro Obregón para exigir justicia. La detención del presidente municipal, Juan Carlos Arreygue y del director de seguridad pública no fue suficiente para familiares, conocidos, amigos y ciudadanos que supieron con horror la muerte de diez hombres.
Con veladoras y pancartas los manifestantes manifestaron su indignación y exigieron todo el peso de la ley para los responsables.
Fue una manifestación larga. Más de mil personas se congregaron en la salida a Zinápecuaro y de ahí caminaron lentos hacía la presidencia municipal en donde a manera de homenaje fueron colocadas decenas de veladoras.
Algunas de las víctimas eran originarias de Álvaro Obregón, otros de Indaparapeo. Identificados como empleados de una empresa de mantenimiento industrial y a decir de sus familiares, dedicados a sus labores solamente.
“Había menores entre las víctimas” decía una de las pancartas de los manifestantes quienes exigen una explicación clara sobre lo que originó la muerte.
Sin embargo, claros, quienes hicieron uso de la palabra, dijeron que más violencia no acabara con la violencia.
Señalaron que es necesario una revolución ideológica en donde la corrupción de las autoridades y el involucramiento del crimen organizado termine.
Padres, madres, esposas, hermanas, hijos, primos, tíos…ya nadie, puede hacer nada por los diez que fueron detenidos, asesinados e incinerados.





