Columna Acueducto | ¿Michoacán, en la mirada de Trump?

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Samuel Ponce Morales
Una serie de especulaciones se han desatado sobre qué pasaría en México, si Estados Unidos determina intervenir como lo hizo con Venezuela, que incluyó la aprehensión y extracción del entonces presidente de aquel país sudamericano, Nicolás Maduro Moros.
Los señalamientos contra el hoy ex presidente venezolano van desde las conspiraciones narcoterroristas e introducción de cocaína en suelo estadounidense hasta delitos vinculados con tráfico de armas, las cuales han sido ya expuestas en un tribunal del vecino país del norte.
Sin embargo, ha quedado evidente que las acusaciones contra Nicolás Maduro, más allá de su objetividad, han sido un claro y abierto pretexto para que Estados Unidos se apoderada de la industria petrolera que estaba siendo aprovechada por otras potencias, como China.
En el caso México se ha habla hasta el cansancio que es improbable una intervención estadounidense en territorio mexicano, una postura que la mandataria federal Claudia Sheinbaum Pardo mantiene en su discurso, argumentando la buena relación y coordinación entre ambos países.
Lo anterior pese a las ya no insinuaciones, sino declaraciones amenazantes del presidente Donald Trump, que se captan con cautela, resurgiendo un candor de nacionalismo entre las y los mexicanos. En ese sentido, hay dos expresiones del gobernante sobre nuestro país que nos alarman y alertan:
“Algo se tiene que hacer con México” y que grupos del crimen organizado “gobiernan México”, considerando que no hay un control institucional contra esa situación a lo ancho y largo del país. Y, más allá, si son o no manifestaciones de carácter demagógica, uno lo puede responder.
Sí, mucho se ha dicho que no hay condiciones para ese tipo de acción estadounidense en el país, aduciendo que México no es Venezuela, razonando la existencia de una fuerte interdependencia económica, un gobierno elegido democráticamente y una evidente cooperación institucional.
Ante ello, habrá que plantearnos una serie de interrogantes, aunque solo abarquemos un solo renglón, el de la violencia: uno, el Estado mexicano está rebasado por el crimen organizado, en todo el país en algunos estados; y, en el último caso establecer si Michoacán estaría contemplado como tal.
Es evidente que no todo el territorio mexicano está rebasado, pero si hay entidades, regiones y municipios que, de manera focalizada, si lo están, como en el caso de Michoacán. De acuerdo a diversas fuentes oficiales y extraoficiales en la entidad se hay una fuerte presencia del crimen organizado.
Cierto, de manera fragmentada, al ubicarse en ella 17 grupos delictivos, entre ellos, los más sólidos, algunos considerados terroristas por Estados Unidos, que se expanden en buena parte del suelo michoacano, debido a la geografía estratégica, como, por ejemplo, el puerto de Lázaro Cárdenas.
Por igual, hay regiones enteras en donde la presencia criminal se hace presente porque representan un enorme movimiento económico, tales como las de Uruapan y de Apatzingán, sin dejar a un lado las de Zamora y de Zitácuaro, lo cual provocan paso a las extorsiones.
Veamos, el dominio criminal es más dominante en las siguientes regiones.

Tierra Caliente con Tepalcatepec, Buenavista y Aguililla, en la cual hay riqueza limonera y e propicia para instalar laboratorios de drogas sintéticas;

Lázaro Cárdenas, un necesario paso de materia prima para fabricar fentanilo;

Oriente con Susupuato, Zitácuaro y Tuzantla por el cruce de sustancias enervantes, entre ellos el fentanilo arcoíris; y

Uruapan, indiscutible zona aguacatera, que da acceso a la coerción.

Como se vislumbra si hay elementos para exponer que, entre una serie de estados con igual o peores características, Michoacán es de las prioridades en materia de seguridad para los Gobiernos de México y de Michoacán y evidentemente todo indica que está en la mira de los Estados Unidos.

La diferencia es que, en la entidad, a raíz de la muerte de Carlos Manzo Rodríguez, alcalde de Uruapan, se implementó el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia que, aun con una necia percepción ciudadana, empieza a tener avances cada vez mejor, no con la velocidad deseable, pero va.

CANTERA

El aparecer infructuoso atentado contra uno de los líderes de la organización social Revolución Social, René Valencia Reyes, nos recuerda el cuento de que deletrea el “¡ahí viene el lobo, ahí viene el lobo!”.
CANTERITA
Toc, toc… El caso del esclarecimiento de la violenta muerte de Carlos Manzo parece un cuento de nunca acabar: detenidos tras detenidos, ah, y detenidas…
GOTEO
Vaya, en esta ocasión, la visita presidencial a Michoacán no dejó guiños políticos electorales, si, de color guinda.