Editorial: Plan Michoacán | La visita presidencial
En cierta manera, el llamado Plan Michoacán por la paz y la justicia, que hoy cumple exactamente dos meses desde su decreto, subraya enfáticamente las más de un centenar de acciones de los gobiernos federal y estatal en la entidad, con una inversión de aproximadamente de alrededor de los 60 mil millones de pesos.
Si, como se recordará ese Plan fue puesto a marcha a los ocho días de la muerte violenta del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, con el objetivo de contrarrestar las causas de la inseguridad en territorio michoacano, más allá de la fuerza del Estado, buscando atender las causas sociales de la misma.
Y, a dos días después de esos dos meses del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia se ha agendado la visita al estado, específicamente al puerto de Lázaro Cárdenas, de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en donde, de concretizarse, seguramente habrá un corte de caja de ese programa de trabajo gubernamental.
Un corte de caja que, hasta el momento, ha resultado positivo en todos los ámbitos, desde la seguridad hasta el desarrollo social, aunque resulta difícil desdibujar una percepción contraria -pese a su avance- en el primer caso, porque en el segundo las acciones se van desgranando a la vista de todos y de todas las michoacanas.






