Morelia, Mich. | Redacción ACG.- Entre el tráfico constante y el paso apresurado de la ciudad, la Fuente de las Ranas y las Tortugas permanece casi invisible. No por falta de valor, sino por el abandono. Se trata de la única fuente con un pedestal metálico de Morelia, ubicada en el Bosque Cuauhtémoc, en la esquina de Rafael Carrillo y Calzada Ventura Puente.
Hoy, esta pieza urbana luce descuidada: rodeada de basura, sin funcionar y con claros signos de deterioro. Su estado contrasta con los detalles que aún conserva, como las ranas, las tortugas y las hojas de loto que decoran su estructura, elementos que difícilmente se aprecian debido a las modificaciones que ha sufrido con el paso del tiempo.

La fuente no solo ha sido alterada, también ha sido ignorada. El pedestal elevado y la pila de cantera que la rodea no corresponden a su diseño original y contribuyen a que pase desapercibida, incluso para quienes transitan a diario por la zona.
Más allá de su antigüedad, la Fuente de las Ranas y las Tortugas representa un patrimonio urbano que hoy pide atención. Su deterioro refleja una deuda pendiente con los espacios públicos y con la memoria visual de Morelia, esa que se pierde cuando el descuido se vuelve costumbre.






