Morelia, Michoacán | Redacción ACG.- María Inés García Hernández, viuda de un docente de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, denunció públicamente la falta de pago de diversas prestaciones laborales a familiares de profesores fallecidos, una situación que —aseguró— persiste desde hace varios años sin que las autoridades universitarias ni gubernamentales den respuesta.
Relató que su esposo falleció en 2023 y, desde entonces, no ha recibido el pago de marcha, el seguro de vida ni otras prestaciones establecidas en el contrato colectivo de trabajo. Aclaró que su caso no es único, ya que son muchas las personas que enfrentan la misma problemática.
“No somos los únicos. Hay muchas personas exigiendo este derecho que está en el contrato colectivo de trabajo. No estamos pidiendo limosna, estamos pidiendo lo que nos corresponde”, expresó.
María Inés señaló que los familiares han entregado oficios a diversas instancias, entre ellas a la rectoría de la universidad, al gobierno del estado, a la Comisión de Derechos Humanos, al senador Raúl Morón Orozco e incluso a la Presidencia de la República, sin obtener respuesta alguna. “Es un silencio total. Nadie nos atiende”, afirmó.
Indicó que el pago de marcha corresponde a aproximadamente 220 mil pesos por trabajador, mientras que el resto de las prestaciones varía de acuerdo con la categoría, antigüedad y horas laboradas de cada docente. Añadió que también existen otros conceptos pendientes que forman parte del contrato colectivo de trabajo.
Denunció que existen adeudos desde 2018 y que, hasta abril de 2024, se contabilizaban al menos 252 profesores fallecidos cuyos deudos no han recibido estos pagos. “¿Se imagina cuántos murieron durante la pandemia? Y muchos de los beneficiarios también han fallecido esperando”, lamentó.
María Inés aseguró que varias personas afectadas no pueden acudir a manifestarse debido a enfermedades graves o porque se encuentran encamadas, mientras otras enfrentan deudas por gastos médicos y funerarios. “Nos quedamos endeudadas después de una enfermedad y de los gastos del funeral, y aun así juegan con nosotros”, dijo.
Finalmente, subrayó que los recursos del pago de marcha y del seguro de vida provienen de descuentos realizados directamente al salario de los profesores durante su vida laboral, por lo que insistió en que no se trata de apoyos extraordinarios. “Son derechos devengados que se deben pagar en tiempo y forma. Queremos justicia, justicia social”, concluyó.






