Morelia/ Samuel Ponce Morales
No, no es para menos que al gobernador michoacano, Silvano Aureoles Conejo, a veces se le vea pensativo, a veces cabizbajo.
Y es que el entorno nacional no le favorece a la imagen de su gobierno ni a su imagen política, por los temas magisterial y perredista.
Aquí, en Michoacán hace esfuerzos por mantener gobernabilidad, por que no resurja otra vez con énfasis el crimen organizado y decaigan las finanzas públicas.
Sin embargo, el conflicto magisterial no cede en sus acciones radicales para derogar la reforma educativa y en el PRD se complican sus aspiraciones presidenciales.
No, no es para menos, más cuando una buena parte de su Gabinete no está a su altura, ya no digamos a su ritmo.





