Morelia, Michoacán | Redacción Asaid Castro / ACG — En el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia, el director y productor Edgar San Juan ofreció una entrevista a ACG antes de su máster class “Casi el Paraíso: desde el desarrollo hasta la pantalla grande”, donde repasó desde la gestación de la idea hasta cómo la película llegó a salas y plataformas.
San Juan celebró la existencia del Instituto Latinoamericano de Ciencias Cinematográficas en Morelia y se dijo emocionado por la infraestructura que permite canalizar las voces jóvenes michoacanas y del país.
Además, destacó la importancia de involucrar a los alumnos en proyectos reales: una de sus alumnas se convirtió en co-guionista de la película, aportando frescura y un espíritu más joven al guion.
Casi el Paraíso, adaptación contemporánea de la novela de Luis Spota, sigue a Ugo Conti, un joven italiano que se presenta como conde en México y se cuela en el mundo de la alta sociedad. Su carisma le permite comprometerse con la hija de un político influyente y corrupto, pero su pasado como impostor lo alcanza, dando un giro inesperado a la trama: un claro ejemplo de “se le volteó la tortilla”.
La película combina drama y humor ácido, provocando reflexión mientras entretiene al público contemporáneo, y sobre el cierre abierto, San Juan explicó que fue una decisión deliberada del guion: «Justo esta es la magia del guion, generar emoción y empatía con la película, dejando una pregunta abierta que muchas veces el espectador complementa en su cabeza». Esta interrogante busca enganchar al público, permitiéndole imaginar su propio final.
El director subrayó la necesidad de México de contar historias propias y experimentar con géneros distintos, explorando nuevas narrativas más allá de la comedia romántica, como el cine de terror o relatos locales que puedan trascender a nivel nacional.
La master class incluyó la idea original, el teaser primigenio, el esquema financiero y el “plan de batalla” para llevar la película a salas y plataformas, además de compartir un consejo para jóvenes cineastas: «Si tienes un buen guion… ya estás del otro lado».






