Costa michoacana/Carlos Torres Oseguera
De su estadía en Nexpa, una playa a 70 kilómetros del puerto de Lázaro Cárdenas con un lago de aguas frescas y potables, apresado por la barra del río Nexpa, dice que estarán algunos días, en México “sobran las playas” dice mientras bebe su mate, un brebaje tradicional en Argentina, eso y la camioneta con placas de aquel país les identifica como extranjeros, pues su facciones no difieren mucho de los nacionales, al fin latinos todos.
Nexpa es una aldea de extranjeros, sus olas han atraído lo mismo gringos, que canadienses, australianos, sudamericanos, europeos, “mira ese que va ahí (surfeando) es un italiano, y lo hace muy bien para ser italiano porque en Italia no hay playas para surfear” el comentario nos lo hace “Juan el Gringo” otro extranjero que ya tiene por años, residencia aquí, en Caleta de Campos.
Daniel, latino al fin, llegará hasta la frontera con Estados Unidos y de ahí el retorno por la prolongada península de Baja California, llevan un año y cuatro meses viajando, y apenas van a mitad del camino, a principios de junio entraron a México, calcula que por octubre estarían reingresando a Centroamérica ya en retorno.
No hay prisa dice, ni noticias ni futbol (por eso de la pasión Argentina por este deporte) ni nada más allá del entorno momentáneo, aunque no deja de estar apegado al ya imprescindible Internet, aunque no están muy al día, pues su última foto en Facebook es la de una fatigante escalada para unas espectaculares fotografías del Volcán de Fuego en Guatemala.





