Morelia, Michoacán, 23 de septiembre de 2025.- Entre los caminos del Bosque Cuauhtémoc, la figura de un perro blanco de mediana talla se convirtió en un símbolo de la indiferencia y, al mismo tiempo, de la esperanza. El animal, solitario, buscaba alimento entre la basura, ignorado por la mayoría de los transeúntes hasta que una persona se detuvo y le ofreció un poco de agua.
La escena coincidió con el Día Mundial del Perro Adoptado, que se conmemora cada 23 de septiembre y que pone en relieve la situación de miles de canes en las calles. De acuerdo con asociaciones protectoras en Michoacán, solo tres de cada diez perros rescatados logran ser adoptados de manera definitiva.
El caso del lomito del bosque refleja una realidad cotidiana: animales que, pese a sobrevivir en entornos urbanos, aún esperan un hogar donde el alimento y el afecto no dependan del azar. Colectivos animalistas insisten en que la adopción responsable es la mejor forma de ofrecerles una segunda oportunidad de vida.






