Trabajadores de la Salud exigen reconocimiento laboral

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Morelia, Mich. | ACG. – Representantes del proyecto Peven y Pevad, integrado por personal contratado de la Secretaría de Salud de Michoacán, dieron a conocer que 3,400 trabajadores llevan más de 18 años sin estabilidad laboral ni prestaciones económicas, a pesar de haber sostenido el sistema de salud estatal, incluso durante la pandemia.

El movimiento, respaldado por el Sindicato Estatal de Trabajadores de la Salud de Michoacán (CETSAN), busca dignificar las condiciones laborales de este personal, que cada seis meses firma renovaciones de contrato sin acceso a prestaciones básicas.

“Este proyecto representa la voz de 3,400 trabajadores que han dado su vida al servicio de la salud, muchos de ellos arriesgando incluso a sus familias durante la pandemia. Hoy exigimos justicia y un trato digno”, expresó Catalina Ibarra, una de las voceras del movimiento.

Apoyo político y legislativo

Los impulsores del proyecto señalaron que ya existe conocimiento y respaldo en distintos niveles de gobierno. El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha manifestado disposición para apoyarlo; mientras que en el Congreso del Estado, la diputada Giuliana Bugarini, presidenta de la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, presentó una propuesta favorable.

Por su parte, la Comisión de Salud, encabezada por el diputado Dr. Abraham Villa, y la doctora Belinda Iturbide Díaz, de la Secretaría de Salud, también han mostrado respaldo. El secretario estatal de Salud, Dr. Elías Ibarra Torres, sigue de cerca el tema, al que calificaron como una “deuda histórica” con el personal eventual.

Prestaciones y costo económico

De acuerdo con el ingeniero Renato Collin Ávila, el proyecto contempla el reconocimiento de 14 prestaciones establecidas en la ley, que no deben ser vistas como un privilegio, sino como un derecho incumplido. El costo anual estimado asciende a 170 millones 463 mil 588 pesos, monto que beneficiaría no solo a los trabajadores, sino también a sus familias, calculando un impacto de “tres a uno”.

El mayor número de afectados son enfermeras y personal de apoyo en unidades médicas y centros de salud comunitarios. “Hablamos de trabajadores que sostienen el sistema día a día, pero que carecen de certeza laboral desde hace casi dos décadas”, agregó Collin.

Riesgo de acciones radicales

Los representantes advirtieron que, de no concretarse pronto una solución, podrían tomar acciones más radicales, incluyendo manifestaciones. “No podemos seguir esperando otros 15 años. Si no hay un enfoque claro, tendremos que implementar medidas de presión”, señalaron.

El movimiento recordó que en 2005 se inició un proceso de regularización de plazas, concluido en 2008, del cual quedaron fuera miles de trabajadores. Desde entonces, no ha habido un esfuerzo sostenido para resolver la problemática, lo que ha incrementado la cifra de eventuales.

Una deuda pendiente

Actualmente, los 3,400 trabajadores Peven y Pevad representan aproximadamente un tercio del personal de salud del estado. Sus voceros insistieron en que el reconocimiento de derechos laborales no es solo un acto de justicia, sino una medida que garantizaría la continuidad y calidad del sistema de salud en Michoacán.