Morelia/Sandra Soraya Castro
Durante la presente temporada se instalarán un total de 19 campamentos tortugueros que tendrán como objetivo vigilar la arribazón, anidamiento y liberación de los quelonios.
Sin embargo, la Comisión Estatal de Pesca (Compesca) no ha liberado los recursos mínimos indispensables para su funcionamiento.
Los campamenteros acusaron de que la dependencia no presupuesta anualmente los recursos que se deberían destinar para este fin y de ahí los problemas que cada temporada se tienen para garantizar su operación.
Detallaron que el presupuesto asignado a estos campamentos se utiliza de manera prioritaria para la compra de material para instalar cercos, así como en guantes, lámparas y botas.
También una parte del dinero se utiliza para el pago de vigilantes nocturnos, aunque en su mayoría las personas que protegen la tortuga marina son voluntarios.
La labor que desempeñan los campamenteros, como ellos mismos se denominan consiste en vigilar el arribo de tortugas marinas, recolectar los huevos que desovan, mantenerlos en lugares especiales hasta el nacimiento de los quelonios y posteriormente liberarlos.
Su labor debe ser inmediata pues una vez que los quelonios desovan los huevos corren el riesgo de ser robados para su venta clandestina o bien ser presa de animales.
De manera anual estos campamentos son operados por un promedio de 400 voluntarios que operan principalmente en Playa Azul (La Tortuga, Barra de Pichi, Taracosta y Barra de Tigre), Playa Eréndira, Solera de Agua, Las Peñas, Boca Seca, Chuquiapan, El Ticuiz y San Juan de Alima, operándose otros en coordinación con la Sedesol y la Semarnat en Pichilinguillo, Maruata, Colola, Motín del Oro, Faro de Bucerías, Ixtapilla, La Ticla, El Tuano, La Placita y Mexiquillo.





