Félix Madrigal/ACG
Morelia, Mich..- Después de 24 días de protestas, carpas y bloqueos, el plantón magisterial instalado por la sección XVIII del SNTE-CNTE «Poder de Base» fue retirado del Centro Histórico de Morelia el pasado 13 de junio.
Desde el 21 de mayo, los alrededores del Palacio de Gobierno permanecieron ocupados por docentes que exigían pagos atrasados, basificaciones, la reactivación de claves congeladas y la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007 y la USICAMM.
La protesta incluyó intentos de bloqueos a las vías del tren, tomas de oficinas estatales y privadas, así como marchas que paralizaron la movilidad y afectaron la actividad económica de la capital.
Comerciantes del primer cuadro de la ciudad resintieron con fuerza los efectos del plantón. Víctor García, dueño de un puesto de revistas, relató que sus ventas cayeron drásticamente.
“La mayoría de mis clientes son los mismos morelianos que pasan caminando, pero con el plantón la gente evitaba el Centro. A diferencia de otros negocios que tienen empleados con sueldo fijo, nosotros vivimos al día”, explicó.
Muchos pequeños comercios y puestos semifijos se vieron seriamente afectados ante la falta de flujo peatonal.
Esta no es la primera vez que Morelia enfrenta una movilización de esta magnitud. En enero de 2024, la misma organización magisterial realizó bloqueos ferroviarios en diversos puntos del estado, también en demanda de pagos y cambios en la política educativa.
Las consecuencias económicas y sociales fueron similares: caos logístico, afectación al comercio y presión al gobierno estatal para responder a sus demandas.
Con el retiro del plantón, Morelia comienza a recuperar su ritmo habitual. Aunque la ciudad respira con alivio, queda el reto de establecer mecanismos de diálogo más efectivos para evitar nuevas irrupciones que afecten a miles de ciudadanos.
Hoy, comerciantes y habitantes esperan que la calma perdure y que el Centro Histórico vuelva a ser punto de encuentro y no de conflicto.





