Morelia, Mich. | Acueducto Noticias.- En estos días de pascua, muchas familias michoacanas mantienen vivas sus costumbres religiosas, transmitiendo de generación en generación el sentido profundo de la Semana Santa.
Para conocer más sobre cómo se viven estas tradiciones, hablamos con el Sr. Gustavo Guerrero, quien compartió con nosotros su experiencia y la manera en que involucran a niños y jóvenes en estas conmemoraciones.
«La visita a los templos es esencial», nos dijo Sr. Gustavo. Él participa activamente en los rituales que marcan los días santos: el lavatorio de los pies a los apóstoles, la visita a los siete templos, la Crucifixión, las Siete Palabras, así como la obtención de las «herencias» de la pasión de Cristo, que se reparten en el templo de las monjas. También destaca la importancia del Rosario del Pésame a la Virgen Dolorosa y, por supuesto, la celebración del Sábado de Gloria con la Resurrección de Jesucristo.
Uno de los momentos más emotivos para él es la procesión del silencio, donde participan los Nazarenos, penitentes y la imagen de la Virgen Dolorosa. Sobre cómo involucran a las nuevas generaciones, Sr. Gustavo explica que los niños son llevados a presenciar cada oficio, explicándoles el significado de lo que ocurre en cada ceremonia. «Así, desde pequeños, van entendiendo la importancia de nuestras costumbres».
En cuanto a los jóvenes, su participación es más activa: algunos representan a los apóstoles o forman parte de la escenificación de la Pasión de Cristo; otros se suman como penitentes en la procesión del silencio, cubiertos con sus capirotes, o incluso cargando la imagen de la Virgen María Dolorosa. «Participar es vivir el momento, es mantener nuestras tradiciones vivas. Es una herencia que no se debe perder», concluyó.
Fotos: Félix Madrigal/ ACG.






