NSJP, arranque histórico…

Especial

Morelia/Redacción

Como parte de la reforma penal implementada en México, el sábado de 18 de junio se pone en marcha un nuevo sistema de justicia penal que instaura los juicios orales y públicos, aunque aún debe superar graves deficiencias como la obtención, en ocasiones, de confesiones bajo tortura por parte de las fuerzas de seguridad.

El nuevo sistema busca agilizar los procesos y superar las fallas crónicas por las cuales cerca de 40% de los presos pasan años en las cárceles sin sentencias o en juicios engorrosos en los que nunca ven a los magistrados.

Para llegar a esto han pasado ocho años de intensa labor para dar cumplimiento a la reforma constitucional publicada en el Diario Oficial de la Federación el 18 de junio de 2008, que sentó las bases para el establecer un nuevo modelo para impartir justicia en el país, dijo la agencia Notimex.

«El 45% de los delitos podrán negociarse con una reparación del daño, podrá conciliarse, mediarse, encontrarse una solución entre las partes para no llevar el proceso a un juicio larguísimo», dijo María de los Ángeles Fromow, secretaria técnica del Consejo de Coordinación para la implementación del nuevo mecanismo penal.

Sin embargo no todo serán juicios orales porque el proceso contempla otras medidas de solución de conflictos, como la justicia alternativa o los procesos abreviados.

El caso termina hasta la audiencia de explicación de sentencia, donde el Juez determina si el imputado es inocente o responsable de haber cometido el delito. Aquí es importante señalar que en el nuevo modelo se le nombra imputado a la persona que en un proceso penal es señalada como probable de haber cometido un delito.