Michoacán se pinta de verde

(Foto | Cayetano Mac)

Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Cayetano Mac.- Los pañuelos verdes y azules invadían el exterior del Congreso del Estado. Era el punto 28 de la sesión del día, y la expectativa era alta: se esperaba que el aborto se despenalizara en Michoacán.

Los discursos resonaban con claridad entre los grupos; los defensores de la vida, vestidos de azul, lanzaban consignas de recapacitación, mientras que las mujeres con pañuelo verde, proabortistas, mantenían una celebración en la avenida Madero, viéndolo como un trámite necesario para que Michoacán se uniera a los estados que han despenalizado esta intervención.

El encuentro ya había tomado forma cuando, de manera sorpresiva, llegaron grupos antagónicos ajenos al tema del día, como los defensores de derechos laborales, que con mariachi abrieron paso, y otros del FNLS que también tenían su propia lucha a unos metros de distancia.

Pasaban las horas y las voces de ambos bandos no cesaban. Finalmente, un silencio se hizo presente: el tema del aborto se abordaría en el pleno. Los grupos se retiraron a sus respectivas trincheras, preparados para escuchar lo que muchos ya sentían como una decisión inminente.

A través de los megáfonos, la transmisión del Congreso resonaba en la calle, empoderando a las mujeres de verde, mientras que la moral de los defensores de la vida comenzaba a decaer.

Con el paso del tiempo, los integrantes provida empezaron a retirarse, resignados; todo el ruido que habían generado con palos y cazuelas no había logrado cambiar la postura mayoritaria de la 76 Legislatura, que se mostraba favorable a la reforma progresista.

En un ambiente menos hostil, más pegado a la ansiedad de la espera, las feministas aguardaban a la sombra de los árboles que ofrecía la avenida. A su alrededor, pasaban los diputados a declarar, tanto a favor como en contra, destacando a Baltazar Gaona, quien recibía los insultos y la bulla de las mujeres desde el exterior.

Cuando llegó el momento de la votación, no faltaron quienes quisieron protagonizar la escena, levantando su voto a favor o en contra, aumentando la tensión en un proceso que comenzaba con un panorama de contras y abstenciones. Sin embargo, los “A favor” se hicieron presentes, invirtiendo el mal inicio, hasta alcanzar un total de 27 sufragios.

Seis votos en contra y tres abstenciones no fueron suficientes para empañar la celebración de las feministas, quienes no dejaron de lado la alegría por su lucha. Las canciones, los brincos, los abrazos y las lágrimas reflejaban 12 años de esfuerzo, marcando este momento como un avance significativo; solo era una batalla ganada en el largo camino hacia la legalización del aborto en el estado, donde la incertidumbre aún persiste.