Antonio Soto, casi clon

Foto: ACG

Morelia/Julieta Coria

En la sala donde se otorgará el reconocimiento del Premio Michoacán a la Competitividad 2015, luce casi vacía, en el salón pequeño ya desfilan los empresarios, elegantes, de traje y de una seriedad notable. La mayoría de los hombres de oscuro, casi idénticos, todos, mismo peinado y buen porte, se reúnen en pequeños círculos a hablar y hablar.

Sin una zona definida para la prensa, ni siquiera sillas, busco un lugar, no hay más que recargarse en las paredes y sentarse en el suelo sobre la alfombra roja a esperar el inicio. Poca gente, pocas sillas, un ambiente con mucha seriedad.

Ahí, como en un curso para empresarios, se rindió homenaje al lábaro patrio y se entonó el himno nacional, con gran patriotismo, y seriedad por parte de los asistentes, con muy pocas mujeres entre los invitados. Acto seguido se presentó al presídium, y se agradeció la asistencia. El primero en hablar el presidente municipal, Alfonso Martínez, con su distinguida sonrisa y elegante presencia, en diez breves minutos con un discurso preparado y sin muchas novedades, reconoció que el desarrollo económico en la entidad va por buen camino.

Continua, el discurso del presidente, los empresarios y el público, atentos, miran con fijeza al presídium. En su mayoría con celulares en mano, no paran de tomar foto y grabar. Alfonso finaliza y enseguida se otorga el reconocimiento a tres empresas por su “legalidad y la constancia empresarial”.

Los ganadores del premio fueron: El Festival de Música de Morelia en la categoría de Servicios Pequeña, la empresa Lapiza en la categoría Industrial Grande y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) Zona de Distribución Zitácuaro en la categoría Gobierno Grande, aplausos, fotos y más fotos, para el recuerdo.

Para finalizar, ya un poco más relajados, los invitados, empresarios en su mayoría, sueltan algunas risas y abrazos a sus compañeros. Los semblantes ya son otros, después de recibir las preseas, todos sonríen, como los niños con juguete nuevo.

El último en dar su discurso, fue Antonio Soto Sánchez, que en representación del gobernador, le tocó ser el orador, con una voz fuerte, precisa, de gran fuerza y seguridad al hablar. -Casi, como los discursos del gobernador- pienso, se tomó muy en serio su representación.

El  secretario de Desarrollo Económico, destacó que 54 por ciento de las empresas en la informalidad, lo que refleja que el país en general es poco competitivo, por ejemplo, además dijo que el 70.8 por ciento, son informales y que cada dos de mil empresas, buscan los procesos para certificarse.

¿Cómo podemos lograr certificaciones?, ¿cómo podemos lograr competitividad?, ¿cómo podemos lograr calidad?, si de entrada no estamos registrados ni dados de alta ante las instituciones más elementales”, decía, ante un público atento, que se observaban entre sí, mientras el hombre de fuerte voz, lanzaba datos fuertes. Y, así el evento, acabo y como los hombres de trajes negros, que fugaces desaparecieron.