Morelia/Redacción
Este domingo el portal La Prensa Austral difundió un trabajo periodístico de quien fuera uno de los más grandes boxeadores de todos los tiempos: Cassius Marcellus Clay, que aquí damos a conocer en forma íntegra:
No sólo por sus logros deportivos, sino también por su activo rol en la lucha social y política, el legado que deja Muhammad Ali es inmenso.
El más grande en la historia del boxeo falleció pasada la medianoche del viernes en Phoenix a los 74 años luego de sufrir problemas de ataques respiratorios.
Cassius Marcellus Clay nació el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky y se inició en el boxeo gracias a un oficial de policía de Louisville, el también entrenador Joe E. Martin, a quien conoció cuando estaba furioso porque un ladrón le robó su bicicleta. Cassius le dijo que iba a pelear con el ladrón, pero el oficial le recomendó que antes aprendiera a boxear y, tras ganar una pelea callejera, se convenció de que era el más grande pugilista que había nacido. Una convicción que lo llevaría a ser triple campeón del mundo de los pesos pesados y campeón olímpico de los semipesados en 1960, entre otros logros.
La “leyenda” se retiró del boxeo en 1981 y libró una fuerte batalla contra la enfermedad de Parkinson en sus últimos años.
FUNERAL
El funeral de la leyenda del boxeo será el próximo viernes en su natal Louisville, donde los vecinos recuerdan al mito entre flores, poemas, luto y banderas a media asta.
La familia agradeció las multitudinarias muestras de apoyo, mientras que el alcalde de Louisville, Greg Fischer, presidió ayer una ceremonia en su honor y ordenó que las banderas estadounidenses ondeen a media asta en todos los edificios gubernamentales de la ciudad hasta que Ali sea enterrado.
FUERA DEL RING
“Los valores del trabajo duro, convicción y compasión que Muhammad desarrolló mientras crecía en Louisville le ayudaron a convertirse en un ícono mundial. Como un boxeador, se convirtió en el más grande, aunque sus victorias más duraderas ocurrieron fuera del ring”, destacó Fischer.
De esta forma, el regidor de Louisville hizo referencia a la importancia de la figura de Ali, quien rechazó el servicio militar y llamó a la igualdad de todas las personas sin importar su religión, condición social y color de piel durante la convulsa década de los ‘60, en plena lucha por los derechos civiles de los afroamericanos.
MUSULMAN
“Un gran campeón y un chico maravilloso. ¡Le echaremos de menos!”, escribió en su cuenta de Twitter, Donald Trump, aspirante presidencial republicano quien, entre sus polémicas propuestas, incluye prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos.
Precisamente, Ali se convirtió en musulmán y fue miembro de la organización religiosa de la Nación del Islam, de la que también formó parte Malcolm X, símbolo del movimiento más radical por los derechos civiles de la década de los ‘60.
“Vivió una madurez llena de convicciones políticas y religiosas que le llevaron a tomar decisiones difíciles y vivir con las consecuencias”, destacaron el ex Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y su esposa Hillary Clinton, aspirante presidencial demócrata.
Otro ex Presidente, George W. Bush (2001-2009), describió a Ali como un “luchador feroz” y “un hombre de paz” y recordó en un comunicado cómo le entregó en 2005 la Medalla de la Libertad, el máximo honor civil de Estados Unidos.
SUS FRASES
Estas fueron algunas de las frases más célebres de Muhammad Ali:
– “Soy el más grande”.
– “No tengo ningún problema con los Vietcong”.
– “En el cuadrilátero hay un árbitro para detener el combate si un combatiente está en riesgo de sufrir demasiado. El boxeo no tiene nada que ver con la guerra y sus ametralladoras, sus bazookas, sus granadas y sus bombarderos”.
– “¿Crees que el mundo se ha sorprendido por la dimisión de Nixon? Esperad a que le parta el culo a George Foreman. Vuelo como una mariposa, pico como una abeja, sus puños no pueden tocar lo que sus ojos no pueden ver. Ahora me ves, ahora no me ves. George cree que puede pero yo sé que no. Ya me he batido contra un cocodrilo, ya he luchado contra una ballena. La semana pasada maté una roca, herí una piedra y envié al hospital a un ladrillo. Soy tan malvado que vuelvo enferma a la medicina” (antes de volver a ganar el título tras una victoria ante Foreman el 30 de octubre de 1974).
– “El (Dios) me dio la enfermedad de Parkinson para mostrarme que era un hombre como los demás, que tenía debilidades como todo el mundo. Es todo lo que soy: un hombre” (durante una entrevista en 1987).





