Siete michoacanos en los «vuelos de la muerte»

La familia Guzmán sostiene que esta lista es solo el inicio de una búsqueda de justicia que debe llevar al castigo de los responsables. Exigen al presidente Andrés Manuel López Obrador que se pronuncie sobre las ejecuciones realizadas por las fuerzas armadas. Además, han solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se pronuncie sobre el dictamen de fondo de la familia Guzmán, admitido el 12 de julio de 2013, pero aún sin resolución final.

(Foto | Alfredo Soria/ACG)

Morelia, Mich. | Zayda Solís/Redacción/Acueducto Online.-Tras darse a conocer la lista con 183 nombres de posibles víctimas de ‘vuelos de la muerte’, figuran siete personas originarias de comunidades michoacanas, entre ellos, cuatro integrantes de la Familia Guzmán Cruz: José de Jesús Guzmán Jiménez y sus hijos Amafer, Armando y Solón Guzmán Cruz, originarios de la comunidad indígena de Tarejero, así como Rafael Chávez Rosas de Caltzonzin y Doroteo Santiago Ramírez de la Normal Rural Vasco de Quiroga de Tiripetio. Sin embargo, aún se desconoce el paradero de Venustiano Guzmán, el más joven de los desaparecidos políticos.

La familia Guzmán, sigue en la lucha por justicia a medio siglo de la desaparición forzada de sus familiares por el Ejército Mexicano en la comunidad de Tarejeto, Municipio de Zacapu en julio del 74, durante la conocida «Guerra Sucia».

(Foto | Alfredo Soria/ACG)

En rueda de prensa, Abdallán Guzmán Cruz, expresó que con la revelación de la lista de los «vuelos de la muerte», exigen justicia para encontrar a los responsables y que haya una investigación «a fondo» de los hechos.

La lista, publicada en el reportaje ‘A Dónde van los desaparecidos’, por Marcela Turati, menciona que la misiva, con fecha del 26 de mayo de 2004, iba acompañada por cinco hojas escritas con una máquina de escribir antigua, en las que se enlistan 24 “viajes” y un “viaje especial” ocurridos en 1974, durante los que se habrían arrojado al océano Pacífico, en grupos de hasta ocho personas, los cadáveres de las 183 víctimas, todas identificadas con sus nombres.

De confirmarse la información en poder del Comité Eureka, que fundó Ibarra de Piedra, sería la primera revelación de las identidades de personas desaparecidas en los “vuelos de la muerte” en México: 174 hombres y nueve mujeres, quienes fueron registrados con sus nombres completos, sus “seudónimos” como militantes o guerrilleros, el lugar y la fecha de su captura, y las unidades o dependencias que las detuvieron.

Diez corresponden a la temida Dirección Federal de Seguridad (DFS), cinco a la Policía Judicial de Guerrero, y las restantes a manos del Ejército: 116 capturadas por elementos de la 27a Zona Militar ——distrito cuya sede en esa época estaba en El Fuerte de San Diego; actualmente en Acapulco—, 32 por la Policía Militar, y 17 por el Batallón de Fusileros Paracaidistas.

La mayoría de las personas mencionadas en la lista de “los viajes” (el documento original no los registra como vuelos) fueron capturadas en Guerrero —164 del total— durante la feroz persecución, por tierra y aire, de militares, agrupaciones especiales y judiciales contra la guerrilla de Lucio Cabañas Barrientos, el profesor que fundó el Partido de los Pobres, movimiento en el que participaba Gorgonio Santiago. El castigo fue también contra los pobladores de la costa y la sierra que eran sospechosos de simpatizar con Cabañas o se apellidaban como él.

Del resto de las personas registradas, siete fueron detenidas en Michoacán, cuatro en Hidalgo, dos en el Distrito Federal, dos en el Estado de México, una en Morelos, otra en Oaxaca y una más cuyo lugar de captura no se especifica.

(Foto | Alfredo Soria/ACG)

La familia Guzmán sostiene que esta lista es solo el inicio de una búsqueda de justicia que debe llevar al castigo de los responsables. Exigen al presidente Andrés Manuel López Obrador que se pronuncie sobre las ejecuciones realizadas por las fuerzas armadas. Además, han solicitado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se pronuncie sobre el dictamen de fondo de la familia Guzmán, admitido el 12 de julio de 2013, pero aún sin resolución final.