Crónica, duelo de egos…

Foto: ACG

Lázaro Cárdenas/ Julieta Coria

En la segunda visita del presidente, Enrique Peña Nieto a Michoacán, un fuerte dispositivo de seguridad,  ya lo esperaba. Esta es la primera visita al estado, durante la actual administración del gobernador del estado, Silvano Aureoles Conejo.

La última visita del presidente Peña Nieto a Michoacán fue en septiembre del año pasado, cuando inauguró la Central Geotermoelectrica de la Comisión Federal de Electricidad en la zona de Los Azufres. Ocho meses han pasado.

El evento de éste día; la prolongación de la Ley Federal de las Zonas Económicas Especiales, en el puerto de Lázaro Cárdenas, donde se presume, será «un impacto global«. Rodeado de elementos seguridad del estado mayor presidencial, el evento con gran puntualidad empezó, con rumores de que un grupo de docentes intentaría irrumpir el evento. Sin embargo no sucedió.

Ante la larga fila para la acreditación, luego la revisión, en donde hasta el más mínimo artefacto tenía que ser revisado, a incluso las cámaras de prensa no escaparon de la revisión. El intenso calor sofocaba; 38 grados marcaba el celular y apenas era el medio día. Acto seguido la prensa local fue traslada en diferentes camiones, hasta el toldo blanco que aguardaba el evento, con un fondo al gran Puerto, mientras lo barcos realizaban sus maniobras.

El lugar a reventar, invitados y asistentes, en su mayoría vestidos de blanco, por orden de importancia, sentados, con celulares en mano, esperando al Presidente. La prensa hasta el final, como en un tipo corral, aguardamos.

Las 12:55 horas, arribó Enrique Peña Nieto, vestido con camisa oscura de rayas blancas, pantalón negro y zapatos del mismo color, llegó. Con su singular sonrisa, alegre saludando a todos, empezaba su recorrido al presídium. Apenas cinco minutos y ya dejaba ver marcas de sudor en su rostro y camisa.

A las 13:00 horas en punto, empezó, tal y como como lo indicaba, el programa. Primero el lábaro patrio por parte de los elementos de la Marina que, impecables y precisos, como de costumbre rendían homenaje a la Bandera Mexicana. Luego la entonación del himno nacional.

Tocó el turno para la  presentación del presídium y los asistentes, que acompañaban al Presidente con la presencia de todo su gabinete, acompañado por el gobernador Silvano Aureoles y sus funcionarios, así como legisladores locales, empresarios y los gobernadores de los estados de Oaxaca, Chiapas, Puebla,  Guerrero, Hidalgo, Tabasco, Campeche y Yucatán.

Días atrás, en varios medios de comunicación y algunos funcionarios hablaban, de cómo Michoacán, haría Historia, al ser sede de la promulgación de una Ley Federal,  en el puerto michoacano más importante del País. Ahí, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, comentó que con este tipo de proyectos se genera empleo y el crecimiento de oportunidades para el desarrollo económico.

 Ya en el discurso del gobernador, Silvano Aureoles señaló que «las Zonas Económicas Especiales marcarán sin duda un antes y un después en la vida económica y social de México» dijo ante un público atento que no desviaba la mirada, al frente, en un prolongado discurso, que irrumpió más de una vez, para aplaudirle.

En su calidad de anfitrión, Silvano Aureoles, con su tradicional ‘Guayabera’ blanca, señalaba con gran seguridad que dé en » Michoacán estamos convencidos de que la única manera de fortalecer a México, de volverlo exitoso y actor del crecimiento mundial, es uniendo las fortalezas y ventajas comparativas de nuestras entidades para convertirlas en ventajas competitivas de toda la Nación», decía mientras volteaba la mirada, al presidente Peña Nieto, quien, recibía el saludo de lejos.

 “Escribamos juntos la historia de estabilidad, crecimiento, desarrollo y justicia social, que México nos exige» finalizó, la ovación y las aplausos, continuaron por varios segundos, mientras él con gran porte saludaba a cada uno de los integrantes del presídium.

Enseguida se mostró a los presentes un video, que más que una graficada animada, explicaba a detalle, ¿Qué es exactamente la ZEE ó las Zonas Económicas Especiales. Por casi cinco minutos el vídeo captó la mirada de todos los presentes, a excepción de algunos funcionarios quienes aprovecharon para platicar entre ellos, o a revisar rápidamente el celular. Mientras el aburrido video explicaba, con ‘dibujitos y figuritas’, que las áreas geográficas son áreas con un gran potencial productivo, ofrece un entorno de negocios excepcional, para atraer inversiones y generar empleos de calidad, a partir de incentivos, facilidades y desarrollo de infraestructura… fue más un tiempo para tomar agua, y ‘echarse tantito’ aire con lo que se pueda, el calor, intenso cada vez más.

 Inmediatamente después, la presentación estelar, tocó el turno de tomar la tribuna al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, el invitado de honor, el mandatario federal, y el que acapara toda la atención y las miradas de los presentes, se dirigió al micrófono con un estrepitoso y prolongado aplauso.

Primero el agradecimiento, a sus invitados, al mismo gobernador, » a esta gente linda de Michoacán» con voz fuerte y gran precisión, recalcaba. De pequeña estatura y gran tenacidad al hablar, empezaba su discurso en mano, ya  preparado. Todos funcionarios e invitados atentos, las cámaras de prensa, con un solo objetivo, y las fotos y fotos, disparaban sus ‘flashes’.

«En México hay contrastes: vanguardia y rezago. Hay un México que compite en la economía global y otro que se ha quedado atrás, que no ha podido aprovechar su potencial y sufre de carencias que son inaceptables » dijo, en esa silenciosa tarde, donde solo su voz sonaba. Donde el orgullo y el respeto por el presidente quedo claramente identificado, el tema fue económico, se habló sobre el futuro de México, de Michoacán, sobre objetivos a mediano y largo plazo. “Detonar la productividad, la economía” fue el común denominador de los discursos. Mientras el Ejecutivo Nacional con sus dieciséis  minutos de discurso, resumía y llamaba a  “generar riqueza y oportunidades de desarrollo integral”, prácticamente, fue la idea y mención especial.

“El objetivo de estas zonas es poner en marcha una iniciativa de gran alcance que busca erradicar siglos de rezago, estamos sembrando una semilla de esperanza para las familias del sur del país” finalizaba, y nuevamente la ovación, los aplausos, y ésta vez un improvisada porra, no concluida.

El evento estaba por terminar. La voz en el micrófono anunciaba, la firma de la promulgación. Un carrito se hace llegar con los documentos frente al presidente y gobernador, discretamente firman, muestran el documento oficial al público, y se agradecen entre ellos. La foto del recuerdo, llegaría. Más y más aplausos.

Una hora con veintitrés minutos, exactamente duró el evento. Momento de despedirse, momento de buscar la esperada ‘selfie’, momento de buscar la entrevista, en el caso de la Prensa. Sin embargo el Estado Mayor con toda su rigurosa soberbia, repelaba dicha intención.  “No, no se puede”. Decían, y tuvimos que aguardar hasta que todos los protagonistas se retirarán para hasta entonces, la prensa pudiera romper filas, en el acordonado lugar.

  Y, así poco a poco la visita de Enrique Peña Nieto, concluyó,  no sin antes despedirse, de todos y cada uno de los políticos y sus invitados especiales. A lo lejos se pudo ver como abordó su poderoso vehículo negro, y desaparecer a toda velocidad.