Morelia, Mich.| Acueducto Noticias/Zayda Solís.- Desde la edad de 10 años Florentina Víctor Basilio aprendió a crear piezas de barro preservando una tradición artesana en su familia y comunidad; es originaria de la comunidad de Ocumicho, perteneciente al municipio de Charapan.
La joven de 28 años, también es madre de familia, así como alfarera y comerciante de las piezas que ella y familia elaboran para sostenerse económicamente.

Recuerda que “desde pequeña que pude agarrar el barro, como a la edad de 10 años, empecé haciendo cosas chiquititas, como gusanitos, mascaritas, empecé a concursar primero. Hacía chiquititos, luego empecé a hacer más grandecitos”.
Florentina resalta que prefiere llamarse artesana, aunque todas las piezas que elabora son únicas, de acuerdo a su imaginación: “Me considero artesana, artista no sé”. Esto porque para ella sus figuras son adornos, “me gusta hacer máscaras y diablitos, aunque no tienen significados solo son adornos”.
Explica que las piezas que elaboran los artesanos de Ocumicho, requieren varios meses de trabajo: “primero lo hacemos, lo dejamos secar, lo metemos al horno, lo sacamos, empezamos a pintar, luego a rayar y ya queda así. Va por partes, primero la base, luego los pies y así vamos formando la figura, después le ponemos los adornos chiquititos”.
La artesana refirió que su trabajo ha persistido de generación en generación “mi papá y mi mamá y mis abuelos todos se han dedicado a la artesanía”.

Entre las diferentes figuras que exhibía en una mesa en la pasada edición del Festival Michoacán de Origen, resaltaba una pieza sumamente detallada que presentó en el Concurso para el Premio Nacional de Arte popular 2023, “Yo lo diseñé, no se parece a ninguna otra fue para el concurso de artesanías, cuesta mil 500 pesos porque ya fue concursado, allá costaba tres mil pesos”.
Asegura que todo es parte de su imaginación cuando va detallando una pieza “cuando estoy haciendo, poco a poco voy viendo lo que necesita la pieza. Pienso si va a tener gusanitos o bigote, me lo voy imaginando”.
Finalmente, ante la pregunta de si le hubiera gustado dedicarse a otro oficio o profesión, con una sonrisa respondió: “para mí está perfecto este trabajo que tengo”.





