Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Carolina Nambo.- Ana María Patiño, oriunda del corazón de la Tierra Caliente, el municipio de Apatzingán Michoacán, pero que lleva más de 12 años radicando en la ciudad de la cantera rosa.
«Desde niña venía aquí, ya que soy ex alumna del internado España- México y de la secundaria de la Huerta».
El negocio que comenzó en Morelia
Su gusto por la cocina, la llevó a tener un negoció propio y familiar, que durante años ha sido la puerta para sustentar sus gastos.
«Mi negocio está en la calle 5 de febrero de esta ciudad y se llama: Antojitos Apatzingán 5 De Febrero».



Parte de las Cocineras Tradicionales
Ana María, es parte de las Cocineras Tradicionales, que fueron certificadas y para ellas es un gusto representar siempre con sus platillos, la región de Apatzingán.
El amor a la cocina
Cómo lo explica Ana Maria, el tener amor y gustó por la cocina, es algo que se trae desde tiempos ancestrales, heredado por sus abuelas y su madre.
«Creo que estos conocimientos son ancestrales, el amor a la cocina nos nace sin saber nada, cuando desde niñas nos incorporan en las comunidades, ayudando en la cocina a las mamás».
Apatzingán y sus platillos
Siendo originaría de Apatzingán, no deja de guisar la típica morisqueta, el aporreadillo y los uchepos.
«Hablar de Apatzingán y no hablar de morisqueta, sería como no decir nada, ya que es un platillo que nos distingue».



Los tamales nejos
Aunque Ana María, no tiene una guiso favorito, puesto que todos le parecen deliciosos, para ella es muy grato degustar del mole y los tamales nejos de Tierra Caliente.
«De mi región, me gusta el mole y los tamales nejos, que son planos y parecidos a las corundas de ceniza que hacen aquí en Morelia».


La magia detrás de cada platillo
Es muy importante darle valor a lo que se prepara en cada hogar, ya que para que los alimentos llegué hasta la mesa, destras hay un arduo trabajo, ese es uno de los pensamientos que siempre tienen presente Ana María.
«Siempre he pensado, que detrás de cada platillo, de cada molienda, en cada preparación, siempre llevá una historia o lleva un ¿Por qué?, un ¿cómo llegó a la casa y a la mesa?».





