Senguio, Mich.| Acueducto Noticias/ Zayda Solís.- Con entusiasmo visitamos el santuario de la mariposa monarca en la Sierra Chincua en Senguio Michoacán.
A más de 3,300 metros sobre el nivel del mar, en un bosque espeso con pinos de largas alturas se encuentra el hogar temporal de la mariposa monarca que emigra desde Canadá pasando por el sur de Estados Unidos buscando mejores condiciones climáticas para pasar el invierno.
Visitar esta reserva es tomarse un tiempo para olvidarse de tener señal en el teléfono, porque esta es intermitente, caminar varios metros, entre miles de árboles de los que apenas podemos observar sus copas, escuchar a lo lejos el sonido del vuelo de las aves.
Sin duda, estar en la Sierra Chincua facilita la conexión con la naturaleza, además, es una prueba del estado de nuestra salud porque a esa altura sobre el nivel del mar, la falta de actividad física cobra factura. Pero, tomándose unos minutos para respirar contemplando el ambiente son suficientes para continuar en la búsqueda de las mariposas.

Nuestros guías caminaban con seguridad entre las laderas, como quien camina por su casa, mientras nos explicaban que no debemos tomar nada de la biosfera, así sea una rama. Nos indicaron también guardar silencio, no tomar fotos con flash. En suma, respetar el santuario y a las mariposas monarcas.
Cuando no sabíamos dónde estábamos en medio de la naturaleza a unos metros de distancia por fin logramos ver las perchas de mariposas.
Sin duda, un espectáculo difícil de describir, las mariposas emiten una especie de zumbido, mientras se agrupan para dormir, eran alrededor de las 6 de la tarde.
Observamos absortos el espectáculo de las mariposas juntas unas con otras formando las perchas. Por unos instantes a lo lejos un avión surcó los aires y para nuestra sorpresa las mariposas comenzaron a moverse en todas las direcciones.


Uno de los guías nos explicó que con el ruido de los aviones las mariposas se mueven porque se “estresan”, pasando algunos minutos nuevamente las mariposas se colocaban entre las ramas y los troncos de los árboles.
Así, entre árboles antiguos, un clima frío y una vista maravillosa las mariposas se disponían a descansar y nosotros admiradores de la naturaleza nos guardamos el recuerdo de que alguna vez visitamos la casa de las monarcas.





