Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Carolina Nambo.- Luis Núñez, heredero de un dulce oficio, la elaboración del pan. Su padre en 1980 decidió rentar un terrero, el cual tenía un horno de barro, de tal forma que surgió la idea de comenzar con el negocio de la venta de pan.
La esperanza
La nueva esperanza, fue el nombre que su padre eligió para la panadería, que en ese entonces estaba ubicada en Ciudad Hidalgo.
«Él nunca se dedicó a elaborar el pan, su labor estaba más en las ventas, pero yo en esa panadería, fue que aprendí a elaborarlo».
En ese tiempo Luis Núñez, estaba cursando la primaria, pero por las tardes dedicaba su tiempo para aprender las recetas de los diferentes tipos de pan.
«En aquel tiempo iba en la primaria, trabaja por 5 pesos, toda la tarde con los panaderos».
-Acueducto Noticias.- ¿Qué tipo de panes fueron los primeros que aprendiste a elaborar?
-Luis Núñez.- Fue el pan grande, que se vende en Ciudad Hidalgo, es un pan familiar.
Al escuchar hablar de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora y Similares de México (CANAINPA), decidí informarme y, gracias a personas cercanas, fue que logré estar dentro y hoy ser parte.
Panificadora los Arcos
Hoy en día Luis Núñez cuenta con su panificadora, ubicada en Ciudad Hidalgo, realizando distribuciones a la CDMX, Celaya, Querétaro, Toluca y próximamente espera expandirse.
«Mi negocio se ha mantenido gracias a la mano de obra de todos mis trabajadores, ya que seguimos trabajando con ese toque artesanal».
Aunque, a diario tiene la oportunidad de disfrutar de una variedad de piezas de pan, uno de sus favoritos es el conocido como pan de muertos y la rosca de reyes.
Un legado
Al igual que su papá le dejó la gran herencia de trabajar en la industria del pan, Luis Núñez, tiene el deseo de dejarle a sus hijos el mismo legado.
«Quiero dejarles a mis hijos un legado, honrar a mi padre con el aprendizaje que me dio y, con esta herencia que dejó, que es la panadería, contagiarles a mis hijos el mismo amor por la elaboración del pan».
La actualidad
A pesar de tener años de experiencia dentro de todo lo que conlleva la elaboración del pan, Luis Núñez, sigue aprendiendo e innovando en el tema.
«Me gusta ponerme las pilas, en la cuestión de seguir aprendiendo y, por eso estoy aquí, con los compañeros de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora y Similares de México (CANAINPA), con los compañeros hombro con hombro trabajando siempre».





